Google+ Aislado en este planeta: Niza, Costa Azul

martes, 26 de julio de 2011

Niza, Costa Azul


En la primera etapa de nuestro viaje de Junio, recabamos en Niza durante tres días. Es la capital de la Costa Azul, un gran destino para disfrutar de sus actividades culturales, de su buen clima, de sus playas de piedras y del ambiente pintoresco de la ciudad vieja. 

Al borde del mar discurre el famoso Paseo de los Ingleses, una prestigiosa avenida rodeada de lujosos hoteles, algunos de ellos del estilo “Belle Epoque” como el Negresco o el Westminster. Es un lugar propicio para dar paseos agradables, sobre todo en bicicleta. Ésta ha sido nuestra principal via de circulación a bordo de nuestras plegables.


La Niza Vieja, con sus callejuelas estrechas, está repleta de casas de colores y de edificios e iglesias barrocos, como la iglesia de Gésu o la catedral de Santa Reparata. La ciudad vieja es famosa por el animado mercado que se encuentra en el Cours Saleya, en pleno corazón de Niza. Este mercado lleno de colorido reúne a floristas, vendedores de frutas y mercaderes de variados productos.  Por la tarde, el ambiente se anima con un buen número de restaurantes, pubs y terrazas de cafés que lo convierten en una cita nocturna obligada para cenar o tomar una copa. 


En el aspecto cultural la ciudad cuenta con numerosos atractivos como el museo Matisse y el museo Nacional Marc Chagall que son de visita recomendada. También son interesantes el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo, el museo Internacional de Arte Naif, el Museo Arqueológico de Niza-Cimiez y muchos otros que no llegamos a ver.


En Niza también abundan los soberbios edificios: Palacio de Justicia, Palacio de la Prefectura o la Ópera. No se debe dejar de visitar el barrio residencial de la colina de Cimez  con sus magníficos palacetes y hoteles de época. En general la arquitectura, sin dejar de ser francesa, tiene un toque italiano por doquier. No en vano Niza fue ciudad italiana en algunos períodos de su historia y su reunificación con Francia data de 1860.


Para descansar, la ciudad cuenta con numerosos lugares como el jardín Alberto I, el parque del Castillo con su hermosa vista de la ciudad vieja, el espacio Masséna con su gran cantidad de surtidores, los jardines del monasterio franciscano y las arenas de Cimiez y un sin fin de pequeños parques que adornan la ciudad por doquier. También es atractiva la visita a la catedral rusa ortodoxa de San Nicolás construida a finales del siglo XIX a imitación de la basílica moscovita de San Basilio por encargo de María Fedeorovna, la viuda del zar Alejandro II.


Pero los encantos de la región no terminan en la capital. La Costa Azul es uno de los parajes más hermosos del Mediterráneo y en las cercanías de Niza encontramos pequeños puertos como Villefranche-sur-Mer, Cagnes-sur-Mer, Antibes o Cannes y más al interior, encantadores valles como el que ocupa la ciudad de Grasse, famosa por sus campos de lavanda y sus perfumes.

También muy cerca se encuentra el Principado de Mónaco que no pasa de ser una pequeña parcela en la costa (1,9 km²), pero en tan corto espacio acumula un sinfin de negocios, bancos, hoteles, casinos, puertos y carísimas residencias y todo ello con tan sólo 30.000 habitantes autóctonos, aunque la población residente es mucho mayor. Es un lugar muy bonito y digno de una visita breve.


Las tres famosas cornisas que recorren el último tramo de la Costa Azul antes de llegar a Italia, son carreteras de increible trazado que surcan la costa a diferentes alturas en la montaña y que ofrecen vistas espectaculares. Después se llega a la Riviera italiana y todo cambia, pero no precisamente a mejor.


Ver fotos: 
https://picasaweb.google.com/murzainqui/FranciaItaliaJunio2011


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