Google+ Aislado en este planeta: El agua embotellada

viernes, 12 de agosto de 2011

El agua embotellada


Resulta una paradoja ver que la mitad del planeta bebe agua insalubre o contaminada y la otra mitad, derrocha y menosprecia el líquido de sus grifos.


Uno compra agua embotellada porque es saludable, ¿no? Es al menos como nos la venden en los anuncios con paisajes montañosos, bosques, gente haciendo yoga, etc. 
Pero el agua embotellada es sólo agua, no tiene nada especial, es sólo agua potable. Pero con el dinero que se gasta anualmente en el mundo en agua embotellada, y el gasto que genera tanto plástico tirado a la basura, se podría mejorar el suministro de agua pública y no tener así la necesidad de comprar agua en botellas de plástico.
¿Sabes que el precio de una botella de agua embotellada puede equivaler al de 2.000 litros de agua del grifo?
Siguiedo las modas del consumo, lo siguiente es que nos embotellen el aire para respirar. ¿Seguirías el juego pagando por ello?


Antes de consumir agua embotellada, considera estas reflexiones:


1-El agua embotellada es agua corriente
Tomemos como ejemplo aguas famosas en todo el mundo y especialmente en América, como Aquafina de Pepsi y Dasani de Coca-Cola. Estas dos marcas venden agua filtrada, no es ni mineral, ni mineralizada. Es simplemente agua potable. En Europa hay mayor cultura del agua y conviven las marcas de agua simplemente filtrada con las aguas minerales de manantial. En todos los casos, el agua se vende a precios altos y además, termina generando muchos desperdicios plásticos que no son biodegradables.


2-No es más saludable que el agua del grifo
No hay prueba alguna de que el agua embotellada sea mejor que la del grifo. Teóricamente en ambos casos es agua filtrada, y en ambos casos el agua potable es regulada por controles sanitarios. Pero no hay ninguna razón para asumir que el agua embotellada es mejor o más limpia.


3-El agua embotellada significa mucha basura y un alto consumo energético
Las botellas de agua producen 3 millones de toneladas de desperdicios de plástico al año tan sólo en Europa. Esa cantidad de plástico requiere de 178 millones de litros de petróleo al año para poder producirlo. Y aunque el plástico de las botellas es de buena calidad, sólamente se recicla un 20% y el resto termina en vertederos, en calles, en ríos y en el mar. Como es sabido, el plástico no es biodegradable, se degrada tan sólo en miles de años, así que todo el plástico que se ha producido en la historia de la humanidad todavía está ahí afuera dando vueltas. A esto hay que añadir el enorme coste y contaminación que genera el transporte y distribución de tantos millones de botellas.


4-El agua embotellada significa menos atención a los sistemas públicos de suministro
La mayoría de la gente que consume agua embotellada en sus hogares es debido a que no les gusta el sabor del agua de grifo local, o porque tienen dudas sobre su potabilidad.
Lo ideal sería apoyar propuestas de inversión para mejorar el agua de grifo, ahorrando en el consumo de botellas.




5-La privatización del agua
En todo el mundo hay un intento claro de privatización del suministro del agua porque hay negocio a la vista. El agua ha sido llamada el “oro azul” del siglo 21, y se ha convertido en uno de los bienes más preciados.
Empresas multinacionales están comprando las empresas locales de agua en todo el planeta. Las grandes multinacionales de la alimentación dominan el mercado del agua que se reparte mayoritariamente entre Nestlé, Danone, Coca-Cola y Pepsi. A ellas les conviene económicamente vender el agua en botellas de plástico, de modo que es fácil suponer que no les interese ninguna mejora del suministro público, aunque si su control.


¿Qué podemos hacer?


Fundamentalmente, consumir agua del grifo y sólo ésta, salvo en lugares donde su sabor resulte desagradable o su salubridad sea dudosa y no quede más remedio. También pedir agua del grifo en la mesa en los restaurantes.
Hay soluciones domésticas para mejorar su sabor como almacenarla en acero inoxidable, airearla antes de su consumo y también colocar filtros que se encuentran en el mercado y proporcionan una calidad que no difiere de la embotellada a un coste muy inferior.


El año pasado, la OCU se puso en comunicación con las administraciones competentes para que promuevan y potencien la posibilidad de poder beber agua de grifo en los establecimientos de restauración puesto que la calidad del agua en la mayor parte de España es excelente. Que el consumidor pueda pedir una jarra de agua disminuiría de manera significativa los envases de un sólo uso y reduciría el coste medio del menú.


Hay un video muy ilustrativo sobre este tema en: 
http://www.youtube.com/watch?v=9ICFp-7RgS4&feature=related

No hay comentarios:

Publicar un comentario