Google+ Aislado en este planeta: Año Bisiesto

lunes, 16 de enero de 2012

Año Bisiesto

El año actual es bisiesto, lo que significa que tiene 366 días en vez de los 365 del año común. 

El tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta completa alrededor del Sol es de 365 días, 5 horas, 48 minutos y 45,51 segundos. Este período se conoce como año trópico o año solar. Para corregir el desfase entre éste y el año común, se establecieron, ya en el calendario juliano, (Julio César, año 46 a.C.), los años bisiestos que consisten en añadir cada cuatro años, un día al mes más corto (febrero), de forma que un año bisiesto tiene 366 días en total.

Pero con el antiguo calendario juliano, seguía habiendo un desfase debido a que un año no dura exactamente 365,25 días, sino un poco menos, y el ajuste de un día cada cuatro años resulta excesivo. Por esa razón, el papa Gregorio XIII, asesorado por el astrónomo jesuita Christopher Clavius promulgó, el 24 de febrero de 1582, una bula en la que establecía que tras el jueves 4 de octubre de 1582, seguiría el viernes 15 de octubre de 1582. Con la eliminación de estos diez días desaparecía el desfase acumulado con el año solar, y para que no volviera a producirse, se eliminaron en el nuevo calendario tres años bisiestos cada cuatro siglos.

La regla para los años bisiestos, según el calendario gregoriano, es la siguiente:
Un año es bisiesto si es divisible entre 4, excepto el último de cada siglo (aquel divisible por 100), salvo que este último sea divisible por 400.

Aún así, sigue habiendo un pequeño desfase de 24,25 segundos por año, con lo que se supone que dentro de 3.500 años se habrá acumulado un día de más. Pero esto no es completamente predecible ya que, ni las cifras son exactas, ni la velocidad de rotación de la Tierra se mantiene constante a lo largo de los siglos.

El calendario gregoriano se adoptó inmediatamente en los territorios pontificios y en los que estaban controlados por la corona de España. En un período breve de tiempo lo adoptaron los restantes reinos católicos. Los países protestantes no lo adoptaron hasta unos cien años después. No se implantó en Gran Bretaña hasta 1752, en Rusia hasta 1918 y en Turquía hasta 1927. En la actualidad, sólo una parte de la iglesia ortodoxa sigue usando el calendario juliano.

Calendario judío
Pero además de estos calendarios, en el mundo ha habido numerosas formas de medir el tiempo. Muchos calendarios antiguos cayeron en desuso y otros siguen vigentes en la actualidad en diversas religiones. Entre los más relevantes podemos citar:

El calendario judío, que procede del antiguo calendario hebreo, ha permanecido inalterable desde el año 900 aproximadamente. Es el calendario oficial del moderno estado de Israel y es utilizado por los judíos en todo el mundo como un calendario religioso. El punto de partida de la cronología hebrea es el año 3761 a.C., la fecha de la creación del mundo según se describe en el Antiguo Testamento.

Calendario musulmán
Otro calendario religioso de importancia es el calendario islámico, utilizado en casi todos los países musulmanes. Se calcula a partir del año 622 y del día posterior a la Hégira o salida de Mahoma de La Meca a Medina. El año islámico consta de 12 meses lunares de 354 ó 355 días lo que produce un desfase de unos 11 días por año con el calendario gregoriano. 

Ambos calendarios son fundamentalmente religiosos, por lo que para las relaciones internacionales se ven obligados a utilizar el calendario occidental.

Hay otro calendario que resulta una auténtica curiosidad y es el que implantó la Revolución Francesa en 1793, para reemplazar el calendario gregoriano y aplicar el sistema decimal también en la medida del tiempo. Una auténtica revolución tenía que cambiarlo todo y no había que dejar rastros del Antiguo Régimen, por lo que se estableció que el año comenzaba en el equinoccio de otoño y quedaba dividido en 12 meses, de 30 días cada uno, subdivididos en tres períodos de 10 días, conocidos como décadas. El último día de cada década era de descanso. Los cinco días que quedaban al final del año (del 17 al 21 de septiembre en el calendario gregoriano), eran considerados fiesta nacional. Se inició una nueva numeración de los años comenzando en el An I (año I).

Meses del calendario de la Revolución Francesa

Aunque se adoptaron nombres con referencias a las cosechas y al clima de Francia con el fin de eliminar todas las influencias religiosas del calendario para hacerlo universal, se cometió un gran error, dado que resultaban enormemente imprecisos en otras partes del mundo, como en los trópicos o en el hemisferio austral, lo que hubiera representado una dificultad adicional para su adopción mundial.

Reloj decimal
También se propuso la división del día en 10 horas. La hora cero era la medianoche y la hora 5 el mediodía. Estas horas se dividían a su vez en 100 minutos, y cada minuto en 100 segundos. De esta forma, el día solar tenía 100.000 segundos equivalentes a nuestra medida normal de 86.400 segundos. por día. El sistema no era malo, pero nadie se acostumbró y duró tan sólo 6 meses.

El calendario republicano fue abolido en agosto de 1805 por Napoleón pero aún hubo un intento de recuperación por la Comuna de París, el efímero movimiento de insurrección que gobernó la capital francesa en 1871, tras la caída del gobierno imperial de Napoleón III en la Guerra Franco-Prusiana. También Mussolini, cuando toma el poder en Italia en 1922, inaugura la "Era Fascista" con el calendario de la Revolución Francesa que se siguió usando, en paralelo al gregoriano, hasta 1945.

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