Google+ Aislado en este planeta: Isabel

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Isabel


RTVE ha estrenado una nueva serie histórica en la que se narra la azarosa llegada al trono de Castilla de la infanta Isabel, la primogénita de Juan II de Castilla e Isabel de Portugal.

Isabel la Católica. Retrato de Juan de Flandes
Sin embargo, no resultó fácil que Isabel llegara a reinar ya que debido a un matrimonio anterior de su padre, tenía por delante en la línea sucesoria a su hermanastro Enrique y a su hermano Alfonso. Parecía destinada a ser un eslabón más de la cadena de matrimonios de conveniencia, según lo necesitase la Corona, sin embargo gracias a su carácter y algunas muertes providenciales le permitieron cambiar su destino y llegar a reina de Castilla.

Durante la Edad Media las luchas de poder entre la nobleza y los reyes fueron una constante. Además de las traiciones, asesinatos por encargo y guerras civiles, una de las armas utilizadas fueron los venenos. Siempre se ha dicho que es el arma preferida por las mujeres y según algunas versiones de la historia, en el caso de Isabel la Católica pudo ser algo cierto. Su carrera hacia el poder estaba llena de obstáculos, pero estos fueron desapareciendo uno tras otro.

Primero fue Pedro Girón, maestre de la Orden de Calatrava de 43 años al que en 1466, tras la Farsa de Ávila, el rey Enrique le propone un trato: a cambio de pasarse a su bando, se casará con la infanta Isabel de Castilla que en ese momento tenía 16 años. Ella rogó al cielo para que la boda no se celebrara y en vísperas de las nupcias él murió repentinamente. La historia atribuye el fallecimiento a un ataque de apendicitis pero otras versiones se inclinan por alguna intriga por parte de Isabel.

El segundo en desaparecer de forma providencial fue el Infante Alfonso, hermano de Isabel. Los nobles lo convirtieron en rey en la Farsa de Ávila, donde destituyeron a Enrique IV en 1467. Un año después, el infante Alfonso de Castilla falleció por causas desconocidas en Cardeñosa con 14 años de edad. Había cenado truchas y ya nunca recuperó la salud. Su muerte acabó con el conflicto sucesorio y permitió a Enrique recuperar el trono pero también despejó el camino a Isabel. La tumba del infante se encuentra en la Cartuja de Miraflores, en Burgos, en un magnífico sepulcro de alabastro, obra de Gil de Siloé, que merece la pena visitar.

Sepulcro del infante Alfonso en la Cartuja de Miraflores

El último fue Enrique IV, rey de Castilla y hermanastro de Isabel que falleció repentinamente entre sospechas de envenenamiento. Las dudas sobre su sexualidad, ya que era conocido como el Impotente, hicieron que se pusiera en duda la legitimidad de su hija Juana, conocida por la Beltraneja, ya que la paternidad se atribuyó a Beltrán de la Cueva, duque de Alburquerque y favorito del rey. Presionado por los nobles, el rey accedió a desheredar a su hija en favor del infante Alfonso pero éste falleció poco después. 

En medio de estos conflictos y con el objetivo de consolidar su posición política, los consejeros de Isabel acordaron su boda con el príncipe Fernando, primogénito de Juan II de Aragón, enlace que se celebró en secreto, en Valladolid, el 19 de octubre de 1469. Al año siguiente, molesto por este matrimonio, Enrique IV decidió desheredar a Isabel y rehabilitar en su condición de heredera a Juana, que fue desposada con Alfonso V de Portugal. Muerto el rey en 1474, casi toda la nobleza apoyó la causa de Isabel, aunque no evitó que se declarase la Guerra de Sucesión Castellana frente a los partidarios de Juana con apoyo de los portugueses. El conflicto terminó en 1479 con la victoria de los partidarios de Isabel, la fima de la paz con Portugal y su proclamación como reina de Castilla.

El testamento de la reina Isabel. Eduardo Rosales
Sin duda que la vida de Isabel y el camino al trono habían sido complicados pero también fueron una verdadera escuela de intrigas, conveniencias y diplomacia que forjaron el carácter de esta mujer. En su reinado ocurrieron hechos fundamentales en la historia de España como la expulsión de los moros de Granada, la unificación de los reinos, el nacimiento de la Inquisición y el descubrimiento de América que pusieron las bases del Imperio y la consagran como la reina más importante en la historia de nuestro país.

Palacio Real.  Medina del Campo
Isabel la Católica falleció en el Palacio Real de Medina del Campo, Valladolid, el 26 de noviembre de 1504. Contaba 53 años de edad. Poco después, sus restos mortales, junto con los de su esposo Fernando el Católico, fueron trasladados a la Capilla Real de Granada en cumplimiento de su voluntad y donde permanecen hasta la actualidad.

Y me alegro de que la televisión pública haga una serie sobre Isabel la Católica aunque no tenga el nivel de una superproducción de la BBC. Ya es hora de que se aproveche nuestro legado historico haciendo un producto que puede estar a medio camino entre el entretenimiento y la cultura.

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