Google+ Aislado en este planeta: Bajar de La Nube

miércoles, 7 de agosto de 2013

Bajar de La Nube

Uno de los términos de moda y por tanto muy manoseado es "la Nube". Nos venden la idea de la novedad y la modernidad del concepto de "almacenar en la nube". Fotos, datos empresariales, correos, cine, todo en la nube. Si no estás en la nube, no estás a la última, así que peor para ti. Y claro, como todas las modas tecnológicas, se acaba imponiendo porque la aceptamos sin rechistar.

Algunos de los servicios más populares de "la nube", que también se conoce como "Cloud Computing", son DropboxAmazon Cloud DriveSkydrive de Microsoft, iCloud de Apple y los varios servicios de Google con Drive, Google+Photos y Gmail entre otros. También las redes sociales como Twitter o Facebook pueden considerarse servicios "cloud".





He leído un artículo que publica Marta Peirano, una periodista intrépida que escribe sobre tecnología, software libre y arte digital, a la que sigo de vez en cuando. No me resisto a transcribirlo, aunque resumido, porque sintetiza perfectamente un pensamiento que me viene rondando hace tiempo.

"La gente todavía no se ha dado cuenta de lo grande que es esta oportunidad -decía Eric Schmidt en 2004. - … los servicios y la arquitectura de datos deberían estar en servidores. Nosotros lo llamamos Cloud Computing."
Esta es la idea que le gusta al presidente ejecutivo de Google pero cuando dice "la gente" no se refiere a nosotros sino a su propia empresa y "la gran oportunidad" de la que habla, es convertir nuestro espacio público en su espacio privado con la natural intención de lucrarse el máximo posible, pero nosotros tenemos buenas razones para no seguirle el juego. Estas cinco deberían ser suficientes:
1. Te roban lo que es tuyo. Este es el primer gran problema con la Nube, que todo lo que sube a la Nube no vuelve a bajar. Desde el software que subimos a la Mac App Store a la crítica de cine que publicamos en Blogger, cada palabra tuiteada, cada foto compartida, cada coma de cada correo que mandamos a Gmail, cada canción que hemos subido a Myspace. Una vez en su servidor, todos esos datos dejan de ser nuestros para convertirse en suyos y no los piensan devolver. Cuando borramos una foto de nuestra cuenta en Facebook o limpiamos una barbaridad que se nos escapó en Twitter, los datos desaparecen de nuestra vista pero no se borran jamás. Son nuestra ficha policial oculta en la Red Social.
2. Su verdadero negocio es tu vida. No son nuestras fotos, nuestras canciones, nuestras cartas de amor ni el vídeo de nuestra boda, aunque se lo queden todo. Es la visión granular y estratosférica de todos y cada uno de nuestros movimientos o, para usar el eufemismo favorito del negocio, nuestra Inteligencia Colectiva. Es tan valiosa que, dicen sus expertos, ayuda a "descubrir nuevos mercados, prevenir enfermedades, conectar procesos políticos, combatir el crimen y manejar el tráfico". En otras palabras, vender nuevos productos y controlar a la población. Si algún día me detienen por manifestarme delante del Congreso, toda esa información es el oro con el que me van a enterrar. Y Facebook es todo lo que la Stasi siempre quiso ser y no pudo: todos los colegas, familiares y amigos vigilándote las 24 horas del día y apuntándolo todo con etiquetas. Sin malas caras ni canciones protesta ni filtraciones a la prensa capitalista. Gratis.
El verdadero negocio de la Nube es vender nuestros datos a empresas que quieren saber qué nos pueden vender la próxima primavera y a gobiernos que quieren anticipar nuestra reacción cuando suban el IRPF, bajen las pensiones y vendan las infraestructuras públicas a sus deudores. Y a la CIA, el FBI y la Interpol y a mucha otra gente que no conocemos. Pero no lo llaman espiar (¿te dice el diablo que es el diablo?), lo llaman Big Data.
3. Es totalitaria. Nos somete a otros gobiernos que no hemos elegido democráticamente. La mano de Obama alcanza incluso a aquellas empresas cuyos servidores están repartidos por Kuala Lumpur, San Sebastián o Hong Kong, que es donde estaban los de Megaupload antes de que se los llevara el FBI. ¿Cómo distinguimos una empresa norteamericana de otra que no lo es?. ¿Cómo sabemos dónde están sus servidores? No lo sabremos pero da igual.
A cambio de ver cualquiera de los 86 capítulos de los Soprano a cualquier hora del día desde nuestro portátil, móvil o tableta, quedamos a merced de la Patriot Act, la NSL (National Security Letter), la ley SOPA, la CISPA y la ley Sinde para garantizar a las empresas, proveedores de servicios y gobiernos, un acceso continuo, ilimitado e impune a todo lo que importa en nuestras vidas, sin debernos ninguna explicación.
4. Su estrategia es centralizar la Red. La arquitectura de la información no es tecnología sino política. Tim Berners-Lee, uno de los padres de la Web, imaginó una Red parecida al P2P donde cada célula es a la vez cliente y servidor y se comunica sencilla y directamente con cualquier otra célula, sin censura, sin servidores, sin monopolio. La Nube propone exactamente lo contrario, una estructura feudal donde todas las comunicaciones pasan por un operador que todo lo ve y todo lo guarda.
En una estructura P2P, el usuario es cliente/servidor y tiene que pagarse una parte de los recursos (memoria, procesador y ancho de banda) pero a cambio puede leer sin ser visto, hablar sin ser escuchado y comprar sin ser bombardeado por terceros. La Nube pretende privatizar las infraestructuras públicas y cuando nos tengan cautivos y domesticados, empezarán a cobrar por todo lo que antes era gratis. ¿Por qué no van a hacerlo?
5. Es una vieja historia. Con la centralización renunciamos al futuro de Internet, porque el negocio que planteaba Schmidt, el de Google, no es nuevo sino bastante viejo y se llama televisión por cable. Con nuestra colaboración, la Nube pronto se convertirá en un frente borrascoso de tecnologías y servicios que peleará contra otras plataformas unidas para ganarse la atención de los usuarios y establecer los estándares de mercado. Antes o después dejaremos de comprar banda ancha para comprar acceso a una galaxia de contenidos u otra. Unos pagarán por las noticias o por las películas mientras que otros lo harán por el fútbol o la música. Y los que no puedan pagar tendrán un canal donde sólo se pueden hacer dos cosas: ver anuncios y comprar.

Estas razones resumen una forma de ver las cosas, quizás acertada o quizás fatalista. Como usuario de la Nube, aprecio sus ventajas, que son muchas. Mejor para todos si no se cumplen estas profecías pero el asunto da que pensar. 

Además, cuidado con estar en "las nubes", porque significa estar despistado, estar en babia, estar en la inopia, estar distraido...

1 comentario:

  1. M'as dejao acog..... Miguel, suerte que no uso facebook, ni twiter, ni gmail. Eso de poner asuntos privados al alcance de cualquier demente, como que nunca me ha gustado.
    Feliz otoño

    Pedro Miguel

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