Google+ Aislado en este planeta: Tierras de Castilla (II)

viernes, 18 de octubre de 2013

Tierras de Castilla (II)

La provincia de Burgos


Burgos es la cuna de Castilla y una de las nueve provincias de la región. Es la demarcación con más municipios, la segunda en extensión y la tercera en población de las provincias castellanas. Sin embargo no es una tierra muy habitada ya que siendo extensa la provincia, su población es escasa con una densidad de habitantes por kilómetro que es la cuarta parte de la media nacional. Es tierra de orografía complicada que va de un norte montañoso y abrupto a una zona sur más llana, pero en todo caso se trata de tierras altas de la meseta situadas por encima de los 800 metros sobre el nivel del mar. Esto marca su clima que es continental y extremo, frecuentemente seco y frío. Curiosamente las cuencas fluviales de sus ríos llevan las aguas a los tres mares de la península; Cantábrico, Atlántico y Mediterráneo.
Conocer a fondo la provincia llevaría muchos días y kilómetros, así que el visitante tiene que elegir y simplificar. Entre sus numerosos puntos de interés me quedaré con cuatro localidades que son una muestra muy representativa pero muy incompleta.

Oña

En el norte de la provincia, en la comarca de La Bureba, se encuentra esta localidad que tiene sus raíces en los tiempos más remotos. Figura en la historia desde mediados del siglo VIII, cuando surgió como un baluarte fortificado en un acceso estratégico a los territorios que eran refugio de los cristianos ante el avance de las tropas musulmanas. Dos siglos más tarde, el primer conde de Castilla, Fernán González, le concede sus primeros privilegios y su nieto, el conde Sancho García, eleva el lugar al rango de condado y funda el Monasterio de San Salvador en el año 1011. Desde ese momento el devenir de Oña está ligado íntimamente a esta poderosa abadía benedictina que con el tiempo llegó a convertirse en una de las instituciones más influyentes del reino de Castilla. Solamente la visita a este impresionante monasterio justifica un viaje hasta la localidad que además ofrece un entorno amurallado y un conjunto monumental muy notable. En las cercanías hay otros pueblos de interés como Briviesca y Villarcayo.

Monasterio de San Salvador en Oña


Aranda de Duero

El "padre Duero" es el río vertebrador de Castilla y León. En su recorrido desde los Picos de Urbión en Soria, hasta las Arribes del Duero en Salamanca, discurre por cinco de las provincias de la región, atravesando importantes parajes, regando unos 60 municipios y discurriendo bajo más de 100 puentes medievales y también romanos. Podemos decir que el Duero constituye el eje argumental de la historia castellana.

Bodega-cueva en Aranda de Duero

En su paso por Burgos recorre 68 kilómetros por el sur de la provincia. A sus orillas encontramos la ciudad de Aranda, un importante polo industrial de la región que históricamente fue villa de realengo pero que alcanza su esplendor con el desarrollo agrícola e industrial a partir del siglo XIX impulsado además con la llegada del ferrocarril. Actualmente es la sede de varias factorías de empresas internacionales pero se le reconoce en el plano turístico por sus más de 120 bodegas subterráneas, algunas muy antiguas, que suman más de siete kilómetros de galerías en el subsuelo de la ciudad. Muchas son visitables y son un complemento a la visita gastronómica para degustar el famoso cordero lechal asado en un sinfín de hornos cercanos a las mismas bodegas. A tener en cuenta no lejos de Aranda, los pueblos de Caleruega y Peñaranda, ambos monumentales e históricos.

Monasterio de Sto. Domingo de Guzmán en Caleruega

Lerma

Desplazándonos al norte, a mitad de camino a la capital, encontramos la villa de Lerma que alcanza relevancia y desarrollo a partir del mecenazgo obtenido de D. Francisco de Sandoval y Rojas, primer duque de Lerma, valido y favorito del rey Felipe III a principios del siglo XVII.
Se puede ver la historia que conté de este personaje aquí.

Aunque las maneras del duque fueron más propias de un facineroso y especulador, la villa le debe el esplendor que luce desde hace cuatro siglos y que constituye su mejor argumento turístico hoy en día. Destaca en su arquitectura el imponente Palacio Ducal, hoy Parador Nacional, que imita sin recato el estilo del Monasterio del Escorial complementado con una plaza de 7.000 metros cuadrados, una de las mayores de su tiempo en la península.

Palacio Ducal que hoy es Parador Nacional

La villa se asienta sobre un cerro que domina el valle del Arlanza y estuvo en otros tiempos amurallada pero perdió su traza medieval en el siglo XVII al convertirse en lugar de recreo de la monarquía de los Austrias por deseo del Duque que la utilizó para ganarse los favores del rey. En su trazado urbano, destacan casas palaciegas, puertas de muralla y varios conventos del siglo XVII, incluidos tres de clausura. De los templos destaca la Colegiata de San Pedro, un hermoso edifico que alberga importantes piezas artísticas y se comunica directamente con el Palacio Ducal mediante un pasadizo por el interior de la muralla.

Silos

A poca distancia de Lerma se encuentra otra joya de la provincia: el monasterio de Santo Domingo de Silos, magnífica obra románica, pero con origen visigodo, de la que únicamente quedan los claustros y la Puerta de las Vírgenes. Lo demás, incluida la iglesia, es obra mucho más reciente en estilo neoclásico. Sin embargo la belleza del claustro es tal que tiene reconocimiento mundial por sus magníficos capiteles, donde se describe una amplísima temática con narraciones en piedra de la Historia Sagrada. Y en la iglesia se puede escuchar cada día a los monjes benedictinos entonando los cantos gregorianos en medio de un ambiente sobrecogedor. Silos es el nombre del pueblo que acoge el monasterio y es realmente un lugar con encanto con una oferta hostelera muy digna.
En esta zona merecen una parada las localidades de Salas de los Infantes y Covarruvias.

Claustro del Monasterio

La provincia entera y también sus vecinas de Palencia, Segovia y Soria son un enorme museo que hará las delicias de los aficionados a la historia y al arte. El Camino de Santiago atraviesa la provincia de Burgos de este a oeste dejando en la propia ruta, y sobre todo en sus alrededores, una enorme dispersión de iglesias románicas que muestran en la actualidad el esplendor de un patrimonio lejano en la historia pero cercano e íntimo para el visitante.

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