Google+ Aislado en este planeta: 1914

viernes, 10 de enero de 2014

1914

En estos días estamos estrenando un año en el que se celebrará el centenario de aquel 1914 en que el mundo se volvió loco enzarzándose en una guerra de proporciones hasta entonces desconocidas. Son varios los acontecimientos de hace un siglo, cuando los países se modernizaban industrialmente y así, aquel año se abrió al tráfico marítimo el Canal de Panamá, tras más de treinta años de obras o que la compañía Ford estableció por vez primera la jornada laboral de ocho horas y un salario garantizado a cada trabajador. Numerosos avances de la industria se iban convirtiendo en artículos de consumo para introducirse en la sociedad como el automóvil, la radio, los electrodomésticos, el cine o la aviación.

La España de aquella época era un país atrasado, fundamentalmente agrícola y con escaso desarrollo industrial. Reinaba Alfonso XIII y en ese año llegó al gobierno el conservador Eduardo Dato, tras unas elecciones en las que aún no participaban las mujeres.

Mapa de alianzas de la I Guerra Mundial

Desde finales del siglo XIX, las potencias europeas dominaban el mundo tras los acuerdos de reparto establecidos en el Congreso de Berlín. Es lo que se conoció como "colonialismo" por el cual se llevó cultura y civilización a los países, principalmente africanos, pero se aprovechó para dominarles y expoliar sus recursos. Inglaterra, Francia, Alemania y otros en menor medida, estaban en aquel 1914 en plena rivalidad en el reparto del pastel.

Pero fue en el terreno bélico donde ese año quedó grabado a fuego en la Historia con el conflicto más sangriento y devastador que había vivido la humanidad. Fue la Gran Guerra, como se le llamó entonces, que enfrentó entre sí a la mayor parte de los países europeos que se habían ido aliando en uno de los dos bandos contendientes: la Triple Entente formada por Francia, Gran Bretaña y Rusia y la Triple Alianza del Imperio Alemán, Imperio Austro-húngaro e Italia, acabando así con un siglo de paz relativa, o al menos sin conflictos generalizados, que había vivido Europa desde las guerras napoleónicas.

Guerra de trincheras. Navidad de 1914
Las causas que provocaron el estallido de esta guerra son muy numerosas y complejas. Si bien el detonante reconocido fue el asesinato del heredero al trono austriaco Francisco Fernando en Sarajevo, hay un enorme trasfondo de intereses económicos, imperialistas, nacionalistas, étnicos y religiosos que se añadieron a decisiones políticas erróneas desencadenando el estallido del conflicto en el verano de 1914. La Primera Guerra Mundial fue un punto de inflexión en la historia del mundo. En realidad, a partir de esta guerra se puede decir que comenzó de verdad el siglo XX, una nueva era con nuevas ideas políticas, conceptos morales, normas sociales e incluso nuevas modas y con renovados planteamientos en la economía y el comercio mundiales.

El cañón gigante "Gran Berta"
La guerra se cobró la vida de más de 16 millones de personas en todo el mundo y fue el primer ejemplo de guerra total. Naciones enteras se enfrentaron entre sí, poniendo en juego todos sus recursos, millones de hombres lucharon en tierra, en el mar y en el aire, de forma encarnizada ya que los avances industriales y científicos habían permitido el desarrollo de un armamento mortífero que causó gran número de víctimas entre los ejércitos pero también entre la población civil que sufrió penurias hasta entonces desconocidas.

Además del desarrollo industrial provocado por las necesidades de la guerra, sus efectos causaron un giro en el rumbo del mundo dejando como herencia la aparición de movimientos revolucionarios de corte comunista, la equiparación legal y política de las mujeres y su incorporación al mundo laboral. Las clases medias y los obreros salieron empobrecidos, lo que originó movimientos bolcheviques a imitación de la Revolución Rusa.

Incorporación de la mujer al mundo laboral
En el plano político, los cuatro imperios existentes antes del conflicto (Austria-Hungría, Alemania, Imperio Otomano y Rusia) desaparecieron con sus correspondientes casas reinantes, dando lugar a repúblicas. Además, la Conferencia de París que arbitró el final de la guerra, sancionó al bando vencido con importantes pérdidas territoriales lo que dibujó un mapa de Europa completamente diferente. También los vencedores salieron malparados ya que sus economías quedaron maltrechas, además de la ruina social que supuso la pérdida de millones de vidas.

España, no participó porque apenas contaba en el escenario europeo y las causas de la guerra le resultaban ajenas. Los políticos, como siempre, se posicionaron de forma dividida hacia ambos bandos, pero el gobierno de Dato se declaró neutral. Aunque al comienzo del conflicto, España sufrió algunos ataques navales de los alemanes, el impacto de la guerra fue positivo para la economía y la industria españolas pues los países beligerantes necesitaban todo tipo de suministros que España pudo vender sin apenas competencia extranjera. Esta época supuso el despliegue del sector textil catalán, de la minería asturiana, de la siderurgia vasca y de la agricultura cerealista. Crecieron también la industria química y el transporte marítimo con sus barcos amparados bajo el pabellón de un país neutral.

La aviación tuvo un gran desarrollo a consecuencia de la Guerra

También hubo efectos negativos ya que hacia el final de la contienda los productos de primera necesidad se habían encarecido fuertemente en España, creando tensiones sociales que pesaron gravemente en el desarrollo de acontecimientos posteriores en las décadas siguientes.

Un siglo después, vivimos en un mundo que también está lleno de incertidumbres y que en caso de un conflicto de aquellas proporciones sufriría unos estragos cien veces superiores. Hoy los enfrentamientos ideológicos no son tan radicales como en aquellos años, pero las sociedades se enfrentan a desafíos similares como el futuro de Europa, el auge de los populismos, la desconfianza hacia la democracia por su falta de resultados y el estancamiento o retroceso en las condiciones de vida, que conducen a un pesimismo creciente. Conviene recordar que la guerra no es un accidente, sino el resultado de políticas injustas y ambiciones desmedidas.

1 comentario:

  1. ¡Hola, Miguel! En efecto se trata de un año de celebraciones. También se celebra el final de la guerra de sucesión española, y las dos supusieron cambios en el horizonte político y económico de Europa: la de Sucesión afianzó a los borbones en los tronos español y francés, creció el absolutismo, elevó a Gran Bretaña a la calidad de potencia mundial y nacieron países por centro y norteeuropa. La primera guerra mundial arruinó a Europa, elevó a Estados Unidos como potencia economico-militar y puso la semilla de la segunda guerra mundial, con guerra civil en Rusia, subida de las fascismo al poder por agotamiento de la confianza en las democracias, guerra civil en España ...
    Un saludo
    Pedro Miguel

    ResponderEliminar