Google+ Aislado en este planeta: Ucrania

viernes, 7 de marzo de 2014

Ucrania

Hemos tenido días inquietantes cargados de noticias acerca de un país del que normalmente se habla poco y del que aún se sabe menos por estas latitudes. En algún momento han sonado tambores de guerra después de las revueltas que pusieron en fuga al depuesto presidente Yanukovich. Como la historia se repite y por otro lado, reñir con el vecino es fácil y frecuente, podemos vivir otro episodio que altere la paz puesto que chocan los afanes imperialistas del oso ruso contra el orgullo nacional del otro oso que, por avatares de la historia, también ha sido ruso a ratos.

Kiev. Cúpulas doradas y casas baratas
Esta es una zona del mundo de convulso relato y continuo trasiego entre países, a través de guerras, invasiones y repartos pero, por otro lado, con una escasa historia como nación. Tras los pobladores primitivos de las orillas de mar Negro, llegaron tribus eslavas en la Edad Media que posiblemente venían de Polonia. Luego, hacia el siglo X, llegaron los vikingos procedentes de Suecia, que fundaron un reino con capital en Kiev.


Mapa de Ucrania







Aquel reino medieval, que constituye la etapa más gloriosa de Ucrania, fue devastado por la invasión mongola del siglo XIII y la ciudad de Kiev destruida en 1240. Después, en el siglo XIV, los polacos y lituanos ocuparon el territorio, pero otras etnias y culturas convivieron con ellos como los mongoles, cosacos, tártaros, otomanos y rusos, construyendo el mosaico racial que nos encontramos en la actualidad. En los siglos siguientes, Rusia arrebató parcialmente estas tierras y las integró en el imperio zarista, eliminando progresivamente la cultura y el idioma ucranianos.

Al comienzo de la Primera Guerra Mundial, el territorio ucraniano estaba dominado por Austria y por Rusia. Por ese motivo, Ucrania participó en la guerra en los dos bandos a la vez y sufriendo por partida doble. Después de la Revolución Rusa de 1917, Ucrania alcanzó la independencia fraccionada en dos estados, aunque se unieron en 1920. Esta independencia no duró mucho y en 1922 Rusia y Polonia se repartieron el territorio ucraniano. En 1939, con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, la URSS invadió Polonia y naturalmente, se llevó, la parte ucraniana de Polonia, entre otros territorios. En 1941 los alemanes invadieron la URSS y combatieron contra los soviéticos en la batalla de Kiev, donde las principales víctimas fueron los ucranianos. Tanto la URSS como los alemanes, dejaron el país arrasado llegando a perder el 20% de la población.

Dos símbolos del país: la bandera y el trigo

En 1945 en la ciudad de Yalta, a orillas del Mar Negro en Crimea, tuvo lugar la conferencia que reunió a Stalin, Churchill y Roosevelt, para fijar los acuerdos que definieron el mapa de Europa tras la Segunda Guerra Mundial. Durante la época soviética de Nikita Kruschev, la península de Crimea, rusa desde la época zarista, fue cedida a la RSS de Ucrania, con el estatuto de región autónoma. En 1986 Ucrania vivió una de las mayores tragedias de su historia con el accidente de la central nuclear de Chernobyl.

En 1991, aprovechando la caída de la URSS, el Estado Ucraniano declaró su independencia mediante un referéndum popular con un 90% de votos a favor. En 2006 y 2009 volvieron los conflictos con Rusia, esta vez a causa del precio del gas ruso con cortes en el suministro a Ucrania y en consecuencia a otros países europeos.

Palacete en la costa de Crimea
El conflicto actual, de una forma simplista, tiene su origen en la tradicional división de Ucrania entre pro-europeos y pro-rusos (otra vez los nacionalismos), a lo que se añade la importancia estratégica de la península de Crimea. Allí se encuentra Sebastopol, ciudad portuaria en el mar Negro que a administrativamente no pertenece a Crimea, ya que tiene un estatuto jurídico especial que permite que convivan en su base naval, dos flotas, la rusa y la ucraniana. El acuerdo sobre el alquiler de la base a la flota rusa, tiene vigencia hasta 2042 pero está claro que Moscú no está dispuesto a renunciar a la bella Crimea, refugio de la aristocracia zarista, y en la época soviética, lugar de recreo de los privilegiados del régimen, con sus "dachas" y palacetes, sus frutales y viñedos y sus playas asomadas a dos mares: el Negro y el de Azov.

Puerto de Sebastopol
El oso ruso a mostrado sus garras pero no parece que quiera ir más allá. Putin sabe que un próximo referéndum sobre el futuro de Crimea, inclinará la balanza a su favor dado que una mayoría de la población de la península tiene origen ruso tanto étnico como lingüístico, de modo que el resultado predecible será un país más autónomo, quizás independiente, aliado de Moscú. Rusia ya está ganando esta partida y la Unión Europea mostrando su lado mas endeble que suele ser la política exterior.


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