Google+ Aislado en este planeta: Barras y estrella

domingo, 11 de mayo de 2014

Barras y estrella

En esta época el paisaje en el norte de Cataluña es verde como corresponde a la estación. Gerona es una provincia hermosa, de contrastes entre el mar y la montaña, rica en patrimonio artístico y con una historia más que interesante, así que bien merece la pena recorrerla en cualquier dirección. Ahora el verde primaveral contrasta por doquier con las manchas rojo y gualda de unas telas que ondean, cuelgan o cubren cualquier punto con visibilidad, ya sean mástiles, torres, paredes, balcones o tejados. Las he visto en abundancia en toda Cataluña pero sobre todo en las zonas más agrestes del nacionalismo que son las comarcas interiores de Gerona.

La estelada ondea en Gerona

En la Alta Edad Media, Cataluña no existía sino como una demarcación de frontera entre los árabes invasores del sur y el imperio de Carlomagno al norte. A finales del siglo VIII, los carolingios intervinieron en el noreste peninsular con el apoyo de la población autóctona de las montañas para rechazar a los musulmanes, conquistando plazas como Barcelona y Gerona. Este terreno recuperado se conoce como la Marca Hispánica, una tierra de frontera integrada por condados que pagaban vasallaje a los monarcas franceses y que posteriormente fueron sustituidos por nobles autóctonos de nuevo cuño. Por esa época surgen los reinos cristianos del norte y en este punto entraríamos en la discusión, forzada por el independentismo catalán, que pretende atribuirse el pedigrí de viejo reino.


Bus informativo de la plataforma independentista
el 1 de mayo en Olot
La bandera de los "Països Catalans" tiene su origen en los colores de la corona aragonesa y se remonta al siglo XI. La tradición sitúa el origen del pendón cuatribarrado  en la batalla de Alcoraz (1096), en la que la Corona de Aragón venció sobre la Taifa de Saraqusta (Zaragoza). Se conoce como senyera y su diseño son cuatro franjas rojas sobre fondo amarillo. Forma parte de la bandera o del escudo de todos los territorios históricamente vinculados a la Corona de Aragón entre los que se encuentran Cataluña, Valencia, Baleares, así como de las regiones francesas del Languedoc-Rosellón, la Provenza y Costa Azul y la ciudad italiana de Nápoles además de Andorra y algunas ciudades francesas.

Esta es la bandera histórica y oficial en Cataluña, pero de un tiempo a esta parte tiene una fuerte competencia con otro distintivo que se conoce como estelada y es una variante que incorpora una zona triangular con una estrella. Su resurgimiento va de la mano del movimiento independentista tan en boga actualmente.

En el castillo de Tossa de Mar

Esta bandera tiene más de un siglo de existencia y se debe a Vicenç Albert Ballester, conocido militante de la causa soberanista catalana quien en 1908 se inspiró en la bandera de Cuba para su creación. Dos décadas después fue declarada bandera oficial de la "República Catalana Independiente" en la "Constitución de la Habana" que se redactó en la capital de Cuba en el año 1928. En aquellos actos, Francesc Maciá, que además de militar español era el fundador del partido "Estat Català" y después presidente de la Generalitat, fue uno de los impulsores de esta constitución que reconocía la estelada de forma oficial y ésta fue colgada en el balcón del Palacio de la plaza St. Jaume cuando el 14 de abril de 1931, se proclamó la II República en España.

Balcones de la Plaza Mayor de Vic
También su sucesor, Lluís Companys, mantuvo este símbolo de forma oficial durante la Guerra Civil, hasta que Cataluña cayó en poder de las tropas nacionales al mando de Franco. Durante la dictadura la estelada fue un símbolo clandestino duramente reprimido hasta que con la llegada de la democracia pasó a una situación de permisividad.

Pero inmediatamente este símbolo ha pasado a ser disputado por diversas fuerzas que teniendo en común el anhelo independentista, muestran diferencias ideológicas importantes. Así encontramos la estelada blava (azul) que tiene el diseño original y representa un independentismo no marxista. Muy posterior es la denominada estelada vermella (roja), en la que el color de la estrella es el rojo y representa una ideología de carácter socialista. Otra variante es la estelada verda (verde) donde además de su rasgo independentista representa a los movimientos pacifistas, el ecologismo, el amor a la naturaleza y la libertad.


A partir de aquí, tenemos cuantos diseños se puedan imaginar jugando con los colores, aunque los más representativos pueden ser los de los clubes catalanes como la estelada perica del RCD Espanyol que no es bien vista en diversas instancias del club y la azulgrana del Barça o la verdinegra del Joventut de Badalona.


Y en esas estamos, con un paisaje de percales coloristas aparentemente festivo que esconde, para unos, un trasfondo mucho más negro y pesimista y para otros, un espejismo de libertad y futuro. Veremos en que termina el caso, pero siempre se ha escrito la historia con errores y tropezones y en esta encrucijada no será diferente.

2 comentarios:

  1. Vaya vaya.. una supuesta clase magistral de historia que raya el ridículo.. Hala tomate un paracetamol y a la cama.

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  2. No es una clase magistral que raya el ridículo. És una exposición relativamente respetuosa con el independentismo (teniendo en cuenta lo que nos dicen a los soberanistas desde otros foros) aunque no consigue ocultar su antipatía por el. Tal vez porque no quiere.
    Els blog en general es interesante y todos tenemos derecho a tener y expresar una opinión y a votar consecuentemente.
    Felicidades por la página web, por expresar tus ideas civilizadamente y hala, que Diós reparta suerte.

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