Google+ Aislado en este planeta: Garbo, el espía español

lunes, 23 de junio de 2014

Garbo, el espía español

El desembarco de Normandía, el 6 de junio 1944, marcó el comienzo de la liberación de la Europa Occidental ocupada. El Servicio Secreto británico hizo una contribución significativa al éxito del Día D a través de su agente doble con nombre en código, GARBO, que ha sido descrito como el mayor agente doble de la Segunda Guerra Mundial.

Un veterano en los actos del 70 aniversario del Desembarco

En 1941, cuando los alemanes eran todopoderosos en España, la embajada británica en Madrid estaba siendo apedreada. Después de la Guerra Civil había cierto fervor germanófilo, de modo que cuando un tipo bajito, miope, más bien feo y sin ningún glamour, se acercó a la embajada británica ofreciéndose como espía, los ingleses desconfiaron de él y le rechazaron.

Joan Pujol "Garbo"
Garbo, cuyo verdadero nombre era Juan Pujol, había nacido en Barcelona en 1912 en una familia de clase media y pensamiento liberal. Aunque trató de librarse, tuvo que luchar en la Guerra Civil española, reclutado por los republicanos y enviado al frente del Ebro. Cuando tuvo ocasión, desertó uniéndose a las tropas de Franco, así que militó en ambos bandos y al parecer, sin tener que disparar un solo tiro.

Tras la experiencia que le supuso la guerra, tomó la decisión de implicarse en la lucha contra el fascismo y de ahí su interés en alistarse como espía. Al verse rechazado por los ingleses planeó un camino más rebuscado y se ofreció a los alemanes con la historia de que era un funcionario del gobierno español destinado a Londres en misión diplomática, lo que le iba a permitir obtener información muy valiosa para los nazis.

Después de algunas dudas iniciales la Abwehr, Inteligencia Militar alemana, decidió aceptarlo. Se le dio un curso acelerado de espionaje, incluyendo la escritura secreta. Una vez que llegara a suelo británico, sus instrucciones eran construir una red de agentes que podrían proporcionar a los alemanes importante información.

En realidad en lugar de viajar a Inglaterra como estaba previsto, Pujol se trasladó a Lisboa, con la idea de convencer a los británicos desde su nueva posición y simultáneamente comenzó a trabajar en la creación de una red de colaboradores totalmente imaginarios. Armado con una copia de la Guía Azul de Inglaterra, libros de consulta de la Royal Navy, algunas revistas y periódicos de actualidad, comenzó a elaborar impresionante informes escritos de tal manera que parecía que habían sido enviados desde Londres. Como las cartas partían de Lisboa, tuvo que buscar la coartada de un falso correo para justificar el hecho de que el matasellos fuera portugués.

Posibles puntos de desembarco
Como era de esperar, teniendo en cuenta que nunca había visitado Inglaterra, cometió algunos peligrosos errores. Uno de los más conocidos fue un comentario a su controlador alemán que en Glasgow, había encontrado hombres "dispuestos a cualquier cosa por un litro de vino". Afortunadamente, parece que los alemanes eran igualmente ignorantes de los hábitos de bebida ingleses.

Joan Pujol siguió recibiendo la negativa de los británicos para colaborar, así que ideó un plan para llamar su atención. Su agente fantasma infiltrado en Liverpool comunicó a los alemanes que un convoy se encontraba a punto de partir rumbo a Malta en apoyo de las tropas que luchaban contra el Afrikakorps. Esta era una cuestión vital para los alemanes, así que inmediatamente comenzaron los preparativos para la caza del convoy. Como no podía de ser de otra manera, ni un solo buque llego a Malta. Garbo lo justificó con un cambio de planes de última hora por parte del mando militar aliado, hábilmente documentado.

La jugada llegó a oídos del MI5, que no había perdido su pista y pudo verificar que un solo hombre había sido capaz de movilizar la Armada de Hitler. En abril de 1942, el MI5 decidió que Pujol debía ser admitido y residir en Londres donde podían con más medios, ampliar el alcance de aquella operación. Aquí entró a las órdenes de un oficial de habla española, Tommy Harris formando con él un equipo de genios de la inventiva y el engaño.

Noticias de guerra 1944
Como en toda historia de espías los agentes deben tener un nombre en clave. Joan Pujol era "Garbo" para los ingleses y "Rufus" para los germanos. En 1944 Pujol y Harris, trabajando juntos, habían inventado nada menos que 20 subagentes, cada uno con un historial sólido y completo. Los agentes de ficción incluían personajes como un venezolano en Glasgow, un indiscreto sargento del ejército de EE.UU. y un nacionalista galés líder de un grupo de fascistas clandestinos.

Esta rica veta de fantasía se mantuvo y se amplió bajo el control del Servicio Secreto para proporcionar al enemigo la mayor confusión posible sin delatarse. Tanta era la información que recibían los alemanes que, al parecer, no hicieron ningún otro intento de infiltrarse en el Reino Unido. Mantener la confianza alemana suponía facilitarles informes verdaderos pero con las debidas precauciones para que no resultaran peligrosos como programar hábilmente las entregas para que no llegaran a tiempo, arguyendo causas externas y verificables. Información exacta pero inutilizable.

Para evitar retrasos en los informes, Garbo sugirió el uso de la radio y simultáneamente creó la figura de un operador de emisoras a sus órdenes. En 1943, la Abwehr, , aprobó un plan de comunicaciones a través de las ondas de modo que prácticamente la totalidad de los informes procedentes de Inglaterra fueron transmitidos por este medio.

En enero de 1944 Pujol confirmó a los alemanes sus sospechas de que los aliados estaban preparando una invasión a gran escala de Europa, noticia que se correspondía con las sospechas alemanas sobre una operación que bajo el nombre en clave de "Overlord" estaba realmente en marcha. Lo que los alemanes ignoraban era que parte del plan implicaba una enorme pieza de engaño, en la que Garbo iba a desempeñar un papel de liderazgo.

Normandía. Playa de Arromanches-les-Bains

Entre enero de 1944 y el día D, más de 500 mensajes de radio, unas cuatro transmisiones al día, pasan entre Garbo y Madrid, que a su vez los retransmite a Berlín. Los informes que llegaron de todas partes de la red de Garbo, distorsionaban el estado de los preparativos y además servían a otro propósito importante que era centrar la atención alemana en un lugar en el que supuestamente se desarrollaría el desembarco. Una vez que el punto de ataque real, las playas de Normandía, fue decidido, el siguiente paso fue convencer a los alemanes de que la fuerza de invasión desembarcaría mucho más al norte, en la zona del Paso de Calais, que era el punto por el que Hitler había apostado.

Para aumentar la confusión alemana, los aliados desarrollaron numerosos despliegues de tropas por toda la costa inglesa. Utilizaron un auténtico "ejército fantasma", el Primer Grupo del Ejército de EE.UU. (FUSAG), que se componía de 11 divisiones inexistentes, unos 150.000 hombres, bajo el mando del general Patton. La unidad estaba formada por expertos en efectos especiales, actores e incluso, tanques de cartón y armamento de caucho hinchable, con la finalidad de aparentar unos efectivos muy superiores y dispersar la atención germana evitando la concentración de defensas en el punto elegido.

El mayor movimiento de tropas de la Historia
El engaño debía llegar aún más lejos y para ello, la unidad de Garbo trabajó para mantener esta ficción incluso después de que la invasión hubiera comenzado reportando al día siguiente, con autoridad y con elaborados informes, que el desembarco de Normandía no era más que un ardid y que el ataque principal estaba aún por venir en el Paso de Calais. 

Tres días después del desembarco, Garbo envió tal vez su mensaje más insolente al Alto Mando alemán, informando que las tropas de Patton no se habían movido del sudeste de Inglaterra y que se encontraban en posición para iniciar el asalto por Calais.

Los alemanes aceptaron esta información sin rechistar. Los habían engañado tan completamente que a lo largo de julio y agosto, mantuvieron dos divisiones blindadas y 19 divisiones de infantería en el Paso de Calais en previsión de una invasión. Esto redujo la resistencia germana y dio a los aliados un tiempo precioso para establecer su cabeza de puente en el Continente.

Irónicamente, la reputación de Garbo entre los alemanes se vio reforzada por el asunto del día D. En julio de 1944 se le informó de que había sido galardonado con la Cruz de Hierro por el Führer, por sus "servicios extraordinarios" a Alemania. Por mensaje de vuelta Pujol y Harris expresaron "su humilde agradecimiento por tan inmerecido honor".

Joan Pujol en su visita al cementerio americano de Normandía en 1984

También los británicos pagaron los servicios de Pujol nombrándole "Miembro de la Orden del Imperio Británico" y en una operación secreta lo trasladaron a Angola donde fingió su muerte de malaria en 1949. En realidad se ocultó en Venezuela, vivió de forma anónima y contrajo un segundo matrimonio, hasta que un novelista británico descubrió su verdadera identidad. Tras su reaparición, viajó a Inglaterra donde se reunió con sus viejos compañeros del MI5 y recibió toda clase de honores. También visitó su ciudad natal, Barcelona, en 1984, encontrándose con los hijos de su primer matrimonio que le consideraban muerto. Pero su patria ya era Venezuela y allí se retiró hasta su muerte en Caracas, en 1988.

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