Google+ Aislado en este planeta: El Barón Rojo

domingo, 27 de julio de 2014

El Barón Rojo

En este año, centenario de la Gran Guerra, se está generando mucha literatura al respecto y viejas historias vuelven a la actualidad. La contienda, a pesar de su crueldad, puso de moda nuevas posibilidades como la aviación, que tuvo un gran auge y sobre los caballeros pilotos se escribieron historias románticas.

El "Barón Rojo"
Manfred Albrecht von Richthofen, más conocido como el "Barón Rojo", fue el piloto que más aeroplanos enemigos derribó durante la Primera Guerra Mundial, siendo quizás uno de los aviadores más conocidos de la historia. Manfred nació el 2 de mayo de 1892 en Breslavia, ciudad de Baja Silesia, en Polonia, que entonces era parte del Imperio alemán. Se alistó de muy joven en el ejército imperial enrolándose en la caballería alemana, siendo nombrado teniente del primer regimiento.

Al estallar la Primera Guerra Mundial, von Richthofen pasó de la caballería a la infantería sirviendo brevemente en las trincheras antes de ser transferido a la Fuerza Aérea alemana en mayo de 1915, donde encontraría su lugar en el mundo, demostrando una gran agudeza visual y un don innato para actuar en situaciones de peligro.

El alumno Richthofen aprendió rápidamente y logró un éxito inmediato. Hizo su primer vuelo en solitario después de sólo 24 horas de entrenamiento. Ya su primer combate sobre cielo francés, el 17 de septiembre de 1916, fue una victoria. Un mes después de recibir su primer avión, un Albatros, Richthofen se había anotado seis víctimas entre los aviones aliados. Según testimonios de sus compañeros, su personalidad se transformaba al poner las manos sobre los mandos del avión. Al cabo de veinte meses, Manfred se destacaría como el mejor as de la aviación alemana, convirtiéndose en un diablo en el cielo para los pilotos británicos.

El Fokker DR-1 pintado de rojo

El apodo de Barón Rojo proviene de su avión, al que pintaba de rojo para que sus rivales lo identificaran. Esta era una maniobra psicológica, dado que sus enemigos le temían y admiraban por su gran destreza. Durante la Guerra dirigió 58 misiones exitosas, sumando un total de 80 aviones derribados por él mismo.

En enero de 1917, el Alto Mando le concedió la cruz "Pour le Mérite", que era la máxima condecoración militar alemana durante la Primera Guerra Mundial. Avalado por su prestigio pasó a dirigir la primera ala de caza de la historia aérea, el Jasta 11, que fue conocido como el "Circo volador" por los vivaces colores que lucían sus 14 aviones y que alcanzó notables éxitos en sus raides aéreos.


Pilotos del ala aérea Jasta 11
El mito del aviador caballeroso y heroico fue fomentado por el ejército alemán y embellecido por las crónicas de guerra. En realidad, Richthofen era mucho más un guerrero de sangre fría y con un carácter más complejo que lo que su leyenda nos quiere hacer creer. Podía ser incluso, una figura trágica, luchando con fanatismo y sin piedad, en una guerra que se empezaba a perder.

El 6 de julio de 1917, el "Barón Rojo" fue alcanzado en la cabeza por una bala perdida. Para su fortuna no murió, pero terminó severamente herido. Sin hacer caso de las recomendaciones de los médicos, Mafred siguió volando aunque sabía que esta lesión lo incapacitaba para soportar grandes alturas. Voló con la cabeza vendada durante varios meses. 

Volando en los cielos del norte de Francia cerca del río Somme, en persecución de un avión canadiense, el 21 de abril de 1918, el "Barón Rojo" se encontró con la muerte. De forma inesperada recibió un balazo que entró por el lado derecho del pecho y le causó múltiples heridas internas que terminaron con su vida y con el derribo del Fokker rojo. Sobre el autor del disparo hay dos versiones; una que lo atribuye al aviador canadiense Roy Brown y otra, fruto de investigaciones más recientes, señala al soldado de infantería australiano William Evans, es decir un disparo desde tierra.


Manfred von Richthofen fue enterrado con todos los honores militares por los mismos soldados británicos, quienes le rindieron tributo. En su lápida, que se encuentra en el mismo lugar donde fue derribado, se puede leer su epitafio: "Aquí yace un valiente, un noble adversario y un verdadero hombre de honor. Que descanse en paz".

La saga de aviadores de la familia no terminó con la muerte de Manfred. También su hermano Lothar fue un destacado piloto y su primo Wolfram von Richthofen fue el comandante de la Legión Cóndor, tristemente recordada en España por ser la causante del bombardeo de Guernica en 1937, durante la Guerra Civil española.

1 comentario:

  1. ¡Hola, Miguel! El pasado viernes por la noche echaron en la dos de tve este documental sobre el diseño, fabricación y prueba de los aviones de la Primera Guerra Mundial. Como pasaron de disparar con fuciles a hacerlo a traves de las hélices.
    http://www.rtve.es/alacarta/videos/docufilia/docufilia-arma-definitiva-guerra-mundial-descubierto/2680442/

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