Google+ Aislado en este planeta: Cervantes estaba allí

martes, 17 de marzo de 2015

Cervantes estaba allí

Parece que es cierto, o al menos así lo certifican los investigadores, pues aunque las pruebas no sean irrefutables, tampoco hay argumentos que desmientan el hallazgo. La partida de defunción de Cervantes dice: "Mandóse enterrar en las monjas Trinitarias". Así lo habría pedido el ilustre "Principe de los Ingenios" con buenos motivos, pues era vecino del barrio y profesaba cariño a las monjas desde que los frailes de la misma orden lograran redimirlo de su cautiverio en Argel.

Así que hay certeza del hecho de su enterramiento y bastante seguridad en que sus restos permanecerían en aquella cripta, aunque perdidos entre 1698 y 1730, el periodo en el que se construyó la nueva iglesia del convento de las Trinitarias, que está situado en la calle Lope de Vega, a 200 metros del Museo del Prado, en el conocido barrio de las Letras. 

Retrato no confirmado de Miguel de Cervantes,  atribuido a Juan de Jáuregui
La dificultad de su búsqueda a lo largo de los 150 últimos años ha sido enorme. En la última excavación, a pesar del hallazgo de un ataúd con las iniciales "MC", sólo se encontró en su interior un revoltijo de huesos pertenecientes a diversas personas, sin duda como resultado de sucesivas reducciones y trasvases de restos durante siglos, bien porque transcurrían los plazos de enterramiento o por la realización de diversas obras y ampliaciones.

Ahora ha sido necesaria la más moderna tecnología y el mejor conocimiento forense para dictaminar con un alto grado de certeza, que algunos de los huesos hallados en uno de los nichos, pertenecieron a D. Miguel de Cervantes y por tanto que su tumba es aquella cripta, aunque no se pueda recomponer su cuerpo. Han sido las pruebas con un espectrómetro de masas las que han permitido al equipo liderado por el forense Francisco Etxeberría analizar la composición ósea y datar los restos que coincidirían con los de Cervantes, su esposa Catalina de Salazar y otros 15 individuos que fueron enterrados en la misma época.

Lápida en la fachada de las Trinitarias Descalzas
La vida de Cervantes fue una sucesiva serie de pequeños fracasos vitales y profesionales, en la que no faltó la guerra, el cautiverio, la injusticia y la afrenta pública, pues Cervantes fue poeta, dramaturgo, camarero, soldado, recaudador y también reo de la justicia. Participó en la Batalla de Lepanto contra los turcos, en 1571, donde recibió heridas que le incapacitaron de su mano izquierda. 

Despues participó en otras expediciones navales por el Mediterráneo y de regreso a España, Miguel y su hermano Rodrigo fueron apresados por una flotilla turca que los llevó prisioneros a Argel. Más de cinco años de prisión, intentos de fuga y negociaciones tuvieron que transcurrir hasta que fuera liberado. Ya en España alterna los viajes como recaudador y comisario con la escritura y en esa época aparecen sus primeras publicaciones. También se casó aunque su matrimonio no fue feliz ni le dió descendencia, aunque si tuvo una hija fruto de una relación anterior.

Fue hombre de iniciativa y empeño en sus varios oficios, pero el reconocimiento y la fortuna siempre le fueron esquivas. Además de no disponer de rentas, siempre le costó atraerse los favores de mecenas o protectores y a ello se sumó una particular mala suerte que lo persiguió durante toda su vida. Sólo al final, tras el éxito del Quijote, pudo vivir con cierta tranquilidad y disfrutar del reconocimiento de su obra, aunque con escasa holgura económica.

La época más fructífera de Miguel de Cervantes se desarrolla a caballo entre el Renacimiento y las primeras formas del Barroco, de modo que en su importante producción, se pueden encontrar rasgos de dos épocas que a la vez se contraponen y complementan. Cervantes cultivó los tres grandes géneros literarios; poesía, teatro y novela con gran empeño, aunque con resultados distintos. Ya en las crónicas de su tiempo, fue menospreciado como poeta, cuestionado como dramaturgo y admirado como novelista.

Primera edición del Quijote
Su gran obra, "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha", que consta de dos partes publicadas en 1605 y 1615, se considera la primera gran novela de la literatura universal, siendo el libro más editado y traducido de la historia. Cervantes escribe una sátira corrosiva de las novelas de caballerías de una forma tragicómica, a la vez que explora el alma y el pensamiento de sus dos personajes, el iluminado Alonso Quijano y su prosaico escudero Sancho Panza. Según el propio Cervantes manifiesta en el prólogo, "mi intención es derribar la máquina mal fundada de estos libros caballerescos".

Entre otras aportaciones más, el Quijote ofrece también un panorama de la sociedad española de los siglos XVI y XVII, con personajes de diversas clases sociales, representación de las más variadas profesiones y oficios y muestras de costumbres y creencias populares a lo largo de un amplio recorrido por la geografía española.

En poco sobrevivió Cervantes a la publicación de la segunda parte de las aventuras del caballero de La Mancha, pues al año siguiente, el 22 de abril, a la edad de 68 años, falleció en su casa de Madrid, asistido por su esposa y una de sus sobrinas, envuelto en su hábito franciscano, ya que era novicio de dicha orden. Al día siguiente, el 23 de abril de 1616, fue enterrado en el convento de las Trinitarias Descalzas. Esta fecha ha quedado establecida como el "Día Internacional del Libro" por la Unesco, en conmemoración de tres grandes escritores: Miguel de Cervantes Saavedra, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega, que por caprichos de la historia, fallecieron en el mismo día y año.

Ahora con la aparición y certificación de sus restos, se puede con propiedad, dar por cerrado el ciclo de la vida y la muerte del más universal autor de nuestra literatura.  A la vez se abre el proceso de mercantilizar el hallazgo. La tumba de William Shakespeare en Stratford, recibe cada año 250.000 visitantes, así que si las cosas se hacen bien, Madrid ganará un nuevo foco de atracción turística y las monjitas una buena fuente de ingresos, que bien les vendrá.

Grabado quijotesco de Pablo Picasso

No hay comentarios:

Publicar un comentario