Google+ Aislado en este planeta: Reflexión sobre la impostura

martes, 10 de marzo de 2015

Reflexión sobre la impostura

ARCO 2015

Se ha clausurado hace unos días en Madrid, ARCO 2015 y como cada año, esta feria sorprende a casi todo el mundo. La sorpresa te puede llegar porque seas un ferviente admirador de un arte que no comprendes o porque no comprendas que lo allí expuesto se pueda llamar arte.

El arte conceptual, que es lo que ARCO expone, es aquel en el que prevalece la idea sobre la realización artística, es decir, que predominan los elementos conceptuales sobre los puramente formales. Dicho de otro modo, que lo que se capta por el ojo es secundario. Lo importante es el proceso intelectual que se genera como reflexión personal o en comunión con el artista.

De este modo, la obra queda desnuda de un valor material y por tanto solo cotiza por la emoción suscitada, por su peso intelectual y es el concepto lo que le da el sentido como arte. Pero ¿quién define el concepto?. Pues el artista que nos dice que ha querido expresar. Si lo entendemos y comulgamos con él, eso es arte. Si no, estamos ante objetos, muchas veces de deshecho, sin ningún valor.

Arte conceptual. "Una y tres sillas"

Un ejemplo que clarifica esta idea es la obra del norteamericano Joseph Kosuth, titulada "Una y tres sillas" que consta de una silla plegable de madera, de una fotografía de dicha silla y de un cartel que define que es una silla. El debate intelectual gira en torno a la cuestión de cuál de los tres elementos representa la verdadera identidad del objeto. Naturalmente, si no entramos en consideraciones intelectuales, no hay obra y no hay arte.

Otro ejemplo es sin duda el famoso vaso medio lleno que se vende en esta edición de ARCO por 20.000 euros. El comprador, si lo hay, ¿ha alucinado con la idea conceptual que encierra o es sencillamente un "primo" forrado de billetes al que han convencido de que si no le gusta es que no entiende. Una vez que entra en ese juego, el comprador se convierte en un experto y la obra pasa a ser trascendente y a tener valor de mercado.

La impostura del arte contemporáneo se puede sintetizar en este mito: las obras nos invitan a que imaginemos a partir de ellas y ahí está la trampa porque la imaginación está dirigida a partir del comentario del autor, de la opinión del galerista y del crítico arrastrado por el ambiente. La obra tendría que hablar por si sola pero casi nunca es así y es la fantasía del espectador la que tiene que rellenar el hueco dejado por el autor. Es como si un escritor dejara su novela en blanco para que sea el lector quien la imagine. No sería concebible como no lo es pedirle al público que termine el trabajo que el artista no ha sido capaz de completar.

Y después está el aspecto estético y formal. El arte conceptual tiende a ser gamberro, irreverente, o escatológico disfrazando esta pose de originalidad e ingenio con el solo fin de llamar la atención. Así que es frecuente encontrar obras compuestas de basura, escombros, detritus, sangre y exhibiciones morbosas. En definitiva, la incapacidad de crear arte basado en la belleza y el buen gusto con la excusa de que la obra no está acabada, que es interpretable y que el espectador debe formar parte del proceso. El arte verdadero no debe quedarse en el proceso, debe ser obra terminada y de significado incuestionable.

En mi opinión, seguramente poco ilustrada, existe una enorme maniobra de propaganda en torno al arte contemporáneo que consiste en hacer creer a quienes no lo entienden que son una panda de ignorantes y así culpabilizándolos, se les calla la boca. Creo que esta es una opinión muy compartida por la gente aunque pocos se atreven a manifestarla. 

Antes había críticos de arte que sentaban cátedra. Ahora nadie se decide a ser el primero en opinar porque no se sabe si una obra es buena o mala, incluso si es arte o no, así que mejor callar o mantenerse en una ambigüedad de compromiso para salir del paso y que cada uno saque sus conclusiones.

Este vídeo es un pequeño resumen de lo que se pudo ver en Madrid.


No hay comentarios:

Publicar un comentario