Google+ Aislado en este planeta: Desde el cielo de Berlín

sábado, 22 de agosto de 2015

Desde el cielo de Berlín

Al káiser Guillermo I en 1884, no le gustaba el Parlamento que se iba a construir porque representaba al poder popular. Su nieto Guillermo II, que lo tenía que inaugurar diez años después, desacreditó al arquitecto, por la fealdad del edificio y prohibió la inscripción "Dem Deutschen Volke" (al pueblo alemán), que no se colocó en la fachada hasta 1916. Por estar cargado de historia y por su arquitectura, el edificio del Reichstag, en el parque de Tiergarten, es una de las visitas indispensables en un viaje a Berlín, la capital alemana. 

El Reichstag en Berlín

Este edificio fue diseñado por Paul Wallot y terminó de construirse en 1894 siguiendo un estilo neorrenacentista. Después de la unificación de Alemania en 1871, surgió la necesidad de un edificio importante y majestuoso para ser la sede del Reichstag (Parlamento) del II Imperio Alemán, en vigor entre 1871 y 1918, y más tarde del parlamento de la República de Weimar, de 1919 a 1933.


En la noche del 27 de febrero 1933, cuatro semanas después del nombramiento de Hitler como canciller, el edificio fue destruido por un incendio provocado. Aunque nunca fue probada la autoría, los nazis acusaron a los comunistas del fuego y les dio la excusa para decidir la suspensión de los derechos fundamentales, introducir la pena de muerte por delitos políticos y acabar con la democracia parlamentaria en Alemania.

Al final de la Segunda Guerra Mundial, durante la Batalla de Berlín, el Reichstag se convirtió en objetivo del ejército soviético debido a su significado simbólico y fue escenario de cruentos combates resultando seriamente dañado. En la década de 1960 se realizaron algunos arreglos urgentes. El aspecto que tiene en la actualidad se debe a la reforma realizada en los años 90 bajo la dirección del arquitecto británico Norman Foster.

La toma de Berlín por el Ejército Rojo

El edificio ha recuperado su antiguo esplendor combinado con importantes toques de modernidad y también su utilización como cámara parlamentaria. Allí se elige cada cinco años al presidente de Alemania y es desde 1999, el lugar de reunión del parlamento alemán, el Bundestag.

Este edificio tan tradicional esconde uno de los principales atractivos turísticos para los amantes de la arquitectura contemporánea. Porque sobre el edificio clásico, se alza una cúpula vanguardista, también diseñada por Foster, que es un lugar increíble para disfrutar de una panorámica de 360 grados sobre Berlín.

Esta cúpula añadida durante las reformas, se ha convertido en una atracción turística de primer nivel y en un símbolo de la ciudad. En la visita al edificio se entra por la puerta occidental y tras pasar el control de seguridad, se sube por medio de dos ascensores al tejado, situado a 24 metros de altura y en cuya parte trasera se encuentra un pequeño y privilegiado restaurante. Sobre este tejado se eleva la cúpula que tiene un diámetro de 40 metros, una altura de 23,5, un peso de 800 toneladas y una superficie acristalada de 3.000 metros cuadrados.

El parque de Tiergarten, el Reichstag y la Puerta de Brandeburgo

Por el interior de la bóveda suben en espiral dos rampas, que comienzan en extremos opuestos de la planta circular. Estas rampas, una para cada dirección, tienen unos 230 metros de largo y permiten llegar a un mirador que se levanta a 40 metros sobre el nivel de la calle proporcionando una magnífica panorámica de la cuidad. Por este lugar pasa un promedio de 8.000 visitantes al día.

Este paseo por la cúpula resulta espectacular tanto por el interés del edificio como por las vistas y como el horario de visitas es muy amplio, puede elegirse la hora diurna o nocturna más atractiva para la imprescindible sesión fotográfica desde este lugar especial. 

El centro de la cúpula se compone de una especie de cono invertido lleno de espejos cuya función es iluminar de forma natural la sala de debates del parlamento que se encuentra debajo de la cúpula y que puede verse a través del techo de cristal. Un ordenador regula la inclinación de los espejos para conseguir la iluminación más adecuada y por la noche, funciona de forma inversa, permitiendo que la luz de la cámara se refleje en los espejos iluminando la cúpula. Los espejos también tienen una función de regulación térmica permitiendo aprovechar la luz solar para calentar o refrigerar el interior.


La visita del Reichstag es gratuita, pero hay que reservar la entrada con antelación, poca o mucha, dependiendo de la afluencia turística. Este sistema de cita previa es ineludible, pero también muy eficaz. Las visitas entran en grupos estrictamente contados y revisados, y siempre acompañados de vigilantes. Simplemente tienes que visitar la web oficial del Bundestag y registrarte para recibir la invitación por correo electrónico. Deberás simplemente llevar tu DNI o pasaporte a la entrada, donde te identificarán y podrás pasar.

Con esta entrada únicamente se puede visitar la cúpula, pero hay también otras modalidades de reserva en la página web, incluyendo la asistencia al pleno de sesiones desde las tribunas de invitados, como en muchos otros parlamentos europeos y también hay recorridos con guía y visitas a las exposiciones que se realizan en este fantástico edificio.

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