Google+ Aislado en este planeta: El año de El Quijote

domingo, 10 de enero de 2016

El año de El Quijote

Estamos en fechas de conmemorar centenarios y uno de los más espléndidos del año, es sin duda el del cuatrocientos aniversario del fallecimiento de D. Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616), dramaturgo, poeta y novelista español, autor de la obra "El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha", considerada como la primera novela moderna de la literatura universal, además de la mejor que se ha escrito jamás.

Como el pasado año se celebraba el centenario de la publicación de la segunda parte de la obra y por tanto de la perfección de la misma, me propuse volverla a leer a pesar de cierta pereza que me producía el enfrentarme al lenguaje castellano del siglo XVII. El mínimo esfuerzo que supone arrancar su lectura se desvanece de inmediato en cuanto te sumerges en la atmósfera, los personajes y las historias de tan genial libro. Es cierto que la lectura resulta más lenta que de ordinario y que tiene que ser más meditada, pero se le coge el aire y al poco, te ves pensando, cuando no hablando, en aquel castellano florido y polifónico.

La historia muy sintetizada podría quedar así: el protagonista es Alonso Quijano que pierde el juicio de tanto leer libros de caballerías. Creyendo ser uno de los antiguos caballeros andantes, y encomendándose a Dulcinea del Toboso, dama de sus sueños, se echa al mundo para "desfacer entuertos". Al principio sale solo y, tras resultar apaleado en el primer encuentro serio que tiene, vuelve a su aldea. Después convence para que le acompañe como escudero a un labrador llamado Sancho Panza prometiéndole el gobierno de una "ínsula". Después de recibir golpes, padecer miedos, sufrir burlas y soñar fantasías, don Quijote es vencido por el Caballero de la Blanca Luna, un bachiller del lugar que ha pactado con el cura y el barbero devolver al hidalgo a casa, y vuelve a la aldea, pesaroso y reflexivo. Al poco cae enfermo, pero recobra el juicio, hace testamento, se encomienda a Dios y muere.

Claro que más destilada es aún la sinopsis que hace Torrente Ballester: «Se puede resumir así el argumento del Quijote: dos intelectuales se echan al campo para poder hablar tranquilamente de sus cosas».

Probablemente "El ingenioso hidalgo…" es una de las mejores novelas que se hayan escrito jamás. Es un libro fantástico, genial, absolutamente moderno, actual e innovador, divertido unas veces, amargo otras, que transmite esperanza y desencanto a partes iguales y es sin duda un retrato social de su época. Tiene argumentos sobrados para considerarse imprescindible y por ello, en estos tiempos del e-book, es una obra que hay que leer al menos una vez en la vida.

Pero pese a tratarse de un libro de singular relevancia, solamente un 2% de los españoles, según el CIS, ha leído El Quijote. ¿Cuál es la razón de esta desidia? Puede haber varias pero yo destacaría tres: el proverbial desinterés por la cultura de los españoles, el rechazo de por vida por haber sido de lectura obligada en los colegios y la difícil comprensión de un texto escrito hace cuatrocientos años. Es cierto que nunca ha sido un libro debidamente glosado es decir, bien vendido y a pesar de que es ameno y a veces tremendamente divertido, tiene más imagen de libro de texto que de novela de aventuras.

Los actos de conmemoración y difusión del Ministerio de Cultura y del Instituto Cervantes en torno a esta obra y a su autor, han consistido en la organización de grandes eventos, conferencias, acuerdos internacionales y publicaciones oficiales, todo ello con cuantiosos gastos, pero perdiendo de vista la divulgación de la obra entre el españolito medio que sería lo realmente importante.


Para obviar la dificultad que entraña ese castellano antiguo, el escritor y cervantista Andrés Trapiello ha tenido la idea de hacer una "traducción" de la obra al español actual. Según manifiesta el autor, no hay derecho a que un lector inglés, japonés o ruso tengan ventaja al encontrarse el libro traducido a la versión actual de su idioma, mientras que el español tiene que leer en la lengua original cervantina, que poco tiene que ver con el uso actual de vocablos y expresiones.

Así que gracias a esta puesta al día, no tiene cabida excusa alguna para no acometer la apasionante aventura que propone Trapiello, que es leer el Quijote, una obra devuelta a los lectores hasta ahora cohibidos ante la grandiosidad de la obra.

El Quijote es actualmente una obra de dominio público por lo que cualquiera puede copiarla o descargarla de Internet. Aquí propongo la web de Proyecto Gutemberg donde se pude descargar gratis la versión original en varios formatos

En cuanto a la traducción de Andrés Trapiello, hay que rascarse el bolsillo con unos escasos 13€ para la versión electrónica y 24€ en edición de tapa dura, disponible en las principales librerías de la red.




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