Google+ Aislado en este planeta: La ciudad del futuro

domingo, 17 de abril de 2016

La ciudad del futuro

Las ciudades modernas están en reconversión en lo que se refiere al tráfico rodado y los desplazamientos de sus habitantes, en una dinámica que parece imparable. Diversos factores están promoviendo cambios aunque las tendencias, a veces, parecen contrapuestas. Por un lado la tecnología de conducción asistida o incluso el coche sin conductor, aparece en las noticias diarias con avances significativos que auguran una realidad en pocos años, lo que sería favorable al desarrollo del automóvil particular. Por otro lado, las ideas ecologistas que predican una vida más sana y sin agresión al medio ambiente, están propugnando la peatonalización de las ciudades, el uso de la bicicleta y el transporte público y también en este caso, apoyándose en la tecnología para mejorar las soluciones.

Nuevo carril ciclista y peatonal en Pamplona

Seguramente estos movimientos antagónicos llegarán a un equilibrio donde convivan distintas fórmulas y es predecible que el automóvil permanezca como un medio idóneo para el largo recorrido, pero en lo referente al tráfico urbano es muy probable que se llegue a soluciones como las que comienzan a despuntar en distintas ciudades de Europa.

El automóvil particular es una de las inversiones más absurdas que una persona puede plantearse para moverse por una ciudad porque se está utilizando un monstruo de metal de más de una tonelada que quema combustibles fósiles, para transportar de manera completamente ineficiente a una o dos personas como media. Por ello deben aparecer alternativas más lógicas que permitan replantear los modelos de desarrollo urbano del futuro. Los cambios deben ser lentos y planificados pero hay que ponerse en marcha y por ello algunas ciudades empiezan a plantearse seriamente cerrar amplias zonas céntricas a los vehículos particulares, y sustituirlos por opciones de movilidad como servicios de alquiler, transporte público, bicicletas y alternativas similares.

El automóvil lleva más de cien años enseñoreado en las ciudades para llegar a la patética situación de que resulta más lento que un ciclista promedio o que un carruaje de caballos del siglo XIX. Y esto causando enormes problemas a los ciudadanos y al medio ambiente. ¿No ha llegado la hora de retirarlo de la ciudad? Así debe ser porque ahora, un creciente número de ciudades se plantea deshacerse de los coches en ciertos barrios a través de multas, rediseño de vías, nuevas aplicaciones de móvil, e incluso como en el caso de Milán, pagando a los automovilistas para que dejen su coche aparcado en casa y tomen el tren en su lugar.

Estas son las principales ciudades que están avanzando en la dirección correcta:

Helsinki

La capital finlandesa espera una avalancha de nuevos residentes en las próximas décadas, pero tienen un plan: cuanta más gente venga, menos coches estarán autorizados para circular. La ciudad ha presentado un diseño que va a transformar suburbios dependientes del automóvil en comunidades peatonales vinculadas con el centro mediante un esquema de transporte público rápido. Se añadirán también nuevos servicios de movilidad a la carta, mediante aplicaciones informáticas para permitir a los ciudadanos el acceso inmediato a una bicicleta, coche o taxi compartido, o encontrar el autobús o tren más cercano. El objetivo es que en una década sea completamente innecesario poseer un automóvil.

París

El año pasado, cuando se dispararon los niveles de contaminación, la ciudad adoptó medidas para la circulación por días pares e impares dependiendo de la matrícula. La contaminación se redujo hasta en un 30% y ahora está previsto implantar la fórmula de forma permanente aligerar la circulación. En el centro de la ciudad, los no residentes no podrán conducir en los fines de semana y pronto esta norma se extenderá a los siete días. En 2020, la alcaldía de París planea duplicar el número de carriles para bicicletas, prohibir los coches diésel y limitar ciertas calles de alto tráfico para los coches eléctricos y otros vehículos de muy bajas emisiones. El número de conductores en la ciudad ya está empezando a caer. En 2001, el 40% de los parisinos no era propietario de un coche; Ahora esa cifra es del 60%.

Madrid

Madrid ya ha prohibido la mayoría del tráfico en ciertas calles de la ciudad, y ahora está ampliando la zona peatonal que ya se extiende por 2,5 kilómetros cuadrados. Todavía se permitirá el acceso a los vecinos en coche, pero cualquier otro automóvil que se cuele en la zona será sancionado con multas de 100 euros. Es el primer paso de un plan para peatonalizar completamente el centro de Madrid en los próximos cinco años. Veinticuatro de las calles más transitadas de la ciudad serán rediseñados para caminantes y bicicletas. Además los vehículos más contaminantes tendrán tarifas más altas para aparcar.

Chengdu 

Una nueva ciudad satélite en desarrollo en el sudoeste de China, cercana a Chengdu podría servir de modelo para un barrio de futuro. En lugar de un diseño que hace necesario el coche, las calles están diseñadas de manera que se puede llegar en 15 minutos a pie a cualquier lugar. Los planes, diseñados por un despacho de arquitectos de Chicago, no imponen la prohibición de los coches por completo, pero limitan a la mitad la zona de calzada para vehículos motorizados. La ciudad también se conectará en otras direcciones mediante el transporte público. De una población prevista de 80.000 personas, la mayoría será capaz de llegar caminando a su trabajo. El proyecto fue planeado originalmente para la terminación en 2020, pero acumula algún retraso por problemas de planificación regional.

Hamburgo 

A pesar de que Hamburgo no tiene la intención de prohibir los coches en el centro de la ciudad como se anunció inicialmente, cada vez es más sencillo prescindir de los vehículos contaminantes. La que fue Capital Verde Europea en 2011, está desarrollando una nueva "red verde", que se completará en los próximos 15 a 20 años, conectando todos los parques de la ciudad, por lo que será posible llegar en bicicleta o caminando a cualquier lugar. Esta red de vegetación cubrirá el 40% del espacio de la ciudad. También esta capital está soterrando largos tramos de la congestionada autopista A7 y construyendo parques en la nueva superficie.

Milán

Una ciudad con alta contaminación como es la capital lombarda, está probando una nueva medida para mantener los coches fuera del centro urbano: Si los automovilistas dejan sus "máquinas" en casa, obtendrán tickets de transporte público gratuitos. Un dispositivo con conexión a Internet en el salpicadero realiza un seguimiento de la ubicación del coche, de modo que nadie puede engañar a la autoridad. Cada día que un coche se queda en el garaje, el propietario obtiene un vale por el valor de un billete de autobús o de tren.

Copenhague 

Hace cuarenta años, el tráfico era tan malo como en cualquier otra gran ciudad. Ahora, más de la mitad de la población utiliza las bicicletas para ir a trabajar. Copenhague comenzó la introducción de zonas peatonales en la década de 1960 en el centro de la ciudad, y desde entonces las zonas libres de coches se han ido propagando en paralelo con la construcción de vías verdes. La ciudad cuenta ahora con más de 300 kilómetros de carriles para bicicletas y está desarrollando auténticas autopistas para bicis que llegarán a los suburbios circundantes. Esta ciudad tiene una de las tasas más bajas de automóviles en propiedad de Europa.

No se trata de erradicar el automóvil de nuestras vidas porque seguramente será imposible. Pero si hay que perseguir la idea de recuperar las ciudades para sus habitantes sin la dependencia de esas pesadas, caras y sucias máquinas entre las que hay que sobrevivir cada día.

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