Google+ Aislado en este planeta: El rapto de Europa

viernes, 30 de septiembre de 2016

El rapto de Europa

Dice la leyenda que Europa era una bella princesa que enamoró a Zeus cuando se paseaba con sus compañeras por la playa. Para acercarse a ella, el dios se convirtió en toro, el animal favorito de la joven que confiada, se acercó al animal y después de acariciarlo se subió a su lomo. En ese momento el toro arrancó y se lanzó al mar. Para no caerse, la joven se aferró a los cuernos y así fue transportada hasta la isla de Creta.

Tiziano pintó su famosa obra "El rapto de Europa" por encargo de Felipe II, que era amigo de las fábulas mitológicas. En la actualidad no estamos para fábulas ya que Europa, nuestro continente y no la princesa, está en riesgo inminente de sufrir el rapto por el Zeus de nuestro tiempo.

El Rapto de Europa de Tiziano

Veamos algunas consideraciones que tienen que ver con nuestra dependencia tecnológica y que pueden ser precisamente la causa de un descalabro de nuestra economía y de un secuestro de nuestra libertad.
  • Europa no tiene ni un solo microprocesador de diseño propio. 
  • Tampoco dispone de un Sistema Operativo desarrollado en la UE. 
  • No tenemos ningún software de Organización empresarial significativo ni tampoco un gestor de Bases de Datos de primer nivel. 
  • Igualmente, Europa carece de Aplicativos de Propósito general que sean líderes mundiales.
Todos los sistemas militares y civiles de Europa, los sistemas de administración de los estados y de las empresas privadas, dependen de tecnología que no es europea y sin embargo son sistemas vitales para la supervivencia de todo el continente. Los ejércitos, las líneas aéreas, las redes de telecomunicación, la marina mercante y los ferrocarriles, la sanidad, la banca y la bolsa y la propia Internet quedarían colapsados en un eventual "corte de suministro" de nuestros proveedores.

Europa, como una princesa raptada, es un continente en situación de "gran dependencia", la misma dependencia que atribuimos a cualquier país africano. En el aspecto tecnológico somos una colonia de Estados Unidos y en menor escala de algunos países asiáticos. Este proceso comenzó a partir de la Segunda Guerra Mundial en base a las concesiones a las empresas americanas, a los tratados comerciales que nunca nos favorecieron y a la ausencia de una política de desarrollo científico y tecnológico propios. Nos resultó más fácil comprar productos y patentes que apostar por una innovación y un desarrollo propios en el terreno de la electrónica, el software y las comunicaciones, entre otras disciplinas.

Las empresas europeas no están entre las importantes

Mientras nuestras legislaciones nacionales van por libre y se llenan la boca con proclamas y leyes tontas sobre protección de datos, privacidad y piratería, resulta que almacenamos nuestra información, sin control alguno, en bases de datos, redes y Data Centers propiedad de multinacionales americanas que tienen completo acceso pues tienen copia de la llave que utilizamos. Copia no, el original. 

Colocamos sin pudor ingentes cantidades de información que se almacenan en servidores foráneos, y que por tanto están sujetas a legislaciones ajenas a los ciudadanos europeos. No tiene gran importancia que el reportaje de boda o de vacaciones esté "en la nube" pero es que con la misma frivolidad se colocan los datos bancarios de personas y empresas europeas, que pueden ser intervenidos en cualquier momento por el gobierno norteamericano, de acuerdo con su legislación, con el pretexto de la protección civil frente al terrorismo.

Si alguna vez Europa quiere sacar la cabeza de este hoyo, tendrá que diseñar una política industrial independiente negociando su tecnología con las potencias más relevantes; China, India, Corea y Rusia, además de Estados Unidos. La UE es una potencia económica de primer orden y es puntera en muchos aspectos, pero su talón de Aquiles reside precisamente en su dependencia en las tecnologías de la información.

Ser independiente tiene mucha más tela de lo que parece y es evidente que nuestros políticos, nacionales y comunitarios, no se han enterado del lío que tenemos y si lo saben, no son capaces de actuar.

"Charging bull" está ubicado en la plaza Bowling Green de Nueva York

Como si de una profecía se tratase, los clásicos ya advirtieron del rapto de Europa y abundaron en el tema, además de Tiziano, pintores tan relevantes como Rembrandt, Rubens, Goya o Picasso. También resulta irónico que el toro-dios que raptó a nuestra Europa sea hoy el símbolo del distrito financiero de Wall Street. A corta distancia de la Bolsa más grande del mundo, se encuentra la famosa escultura de un toro, que realizó Arturo di Modica en 1989. Se trata de una pieza en bronce de 3200 kilos que representa a un macho bien dotado, embistiendo a la carrera en actitud agresiva y que simboliza el éxito, la competitividad, la fuerza, la iniciativa y la prosperidad financiera que son los valores que consagra la ideología neoliberal estadounidense, en un sugestivo paralelismo con el malicioso toro del Olimpo.

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