Google+ Aislado en este planeta: Carrera espacial

martes, 21 de noviembre de 2017

Carrera espacial

La perra Laika

Hace ahora 60 años, un ser vivo dejó, por primera vez, el planeta Tierra rumbo al espacio. Fue la perra Laika, puesta en órbita en el satélite ruso Sputnik 2, el 3 de noviembre de 1957. La aventura de este personaje de cuatro patas constituye sin duda, un curioso y emotivo capítulo de la carrera espacial que durante décadas enfrento a los EE UU y a la Unión Soviética. Estas superpotencias pugnaron por superarse en cada una de las misiones que paso a paso, fueron escribiendo el avance en la conquista del espacio.

Nave espacial Soyuz transportada en tren hacia el cosmódromo de Baikonur

El 4 de octubre de 1957 los soviéticos habían dado un gran golpe al lanzar al espacio el primer satélite sin tripulación que alcanzaba el espacio exterior. Se trataba del Sputnik 1, el primero de un programa de cuatro satélites lanzados desde el Cosmódromo de Baikonur en Kazajistán. Funcionó durante tres semanas emitiendo una misteriosa señal que volvió locos a los norteamericanos, hasta que sus baterías se agotaron. Después siguió girando hasta alcanzar 1440 órbitas a la Tierra en las que fue perdiendo altura para acabar cayendo tras 92 días de vuelo.

Tras aquel éxito de la ciencia y de la propaganda soviética, un eufórico Nikita Kruschev quería más éxitos y pidió otra gran misión espacial para las conmemoraciones del 7 de noviembre, el 40 aniversario de la revolución bolchevique de 1917. El plazo era demasiado corto y no se pudo cumplir. No obstante, el 3 de noviembre de 1957 la Unión Soviética envió al espacio otro satélite, el Sputnik 2, pero esta vez con un pasajero a bordo, una perra callejera llamada Laika, que había sido recogida en las calles de Moscú.

Laika fue el primer ser vivo que entró en órbita a bordo de una cabina presurizada y acolchada que le permitía estar acostada o en pie, disponía de oxígeno y de un sistema de alimentación para el animal en forma de gelatina. Unos electrodos monitorizaban las señales vitales que se enviaban a la Tierra y así se supo que llegó a comer algo, aunque estaba más agitada de lo normal. El programa no tenía previsto el retorno de Laika a la Tierra de modo que sería sacrificada tras diez días de vuelo. Durante años los soviéticos mantuvieron que el plan se había cumplido, pero en 2002, se reveló por fuentes rusas que Laika había muerto a las seis horas del lanzamiento debido al sobrecalentamiento de la capsula y a problemas respiratorios que provocaron una parada cardíaca.

La perra Laika en su cabina de vuelo

El satélite con el cuerpo de Laika dio 2.370 vueltas en órbita y ardió al entrar en la atmósfera, el 14 de abril de 1958. Mientras duró la misión, los medios internacionales admiraban el logro soviético y manifestaban su preocupación por el astronauta de cuatro patas pues se había extendido la idea de un regreso feliz. 

Pero cuando la agencia de noticias soviética informó de que Laika fue sacrificada en órbita "por motivos de humanidad", los aplausos se transformaron en protestas de los defensores de los animales. Centenares de cartas fueron enviadas a Moscú y a las Naciones Unidas denunciando la crueldad del programa espacial. Como si de Twiter se tratara, algunos mensajes opinaron que había que mandar al espacio a Kruschev en lugar de la perrita. Aquella misión y la popularidad que alcanzó Laika, proporcionaron a los soviéticos otra victoria propagandística y a los estadounidenses otro dolor de cabeza.

Los animales continuaron viajando al espacio con la finalidad de ensayar y garantizar el lanzamiento seguro de seres humanos. La Unión Soviética utilizó perros y también conejos. Entre 1948 y 1961, 48 perros fueron lanzados al espacio y 20 de ellos murieron. Los Estados Unidos eligieron monos con un total de 15 tripulantes de los que 8 murieron en diversos intentos.

Con anterioridad al vuelo de Laika otros animales había salido al espacio aunque sin orbitar la Tierra y algunos salvaron la vida mediante paracaídas. Así ocurrió en 1951 cuando los rusos rescataron dos perros y los americanos un chimpancé. Más tarde, en 1966, la Unión Soviética envió el satélite Kosmos-110, con los perros Vaterk y Ugolkom en una misión para experimentar con una larga permanencia. Los dos perros regresaron vivos, aunque exhaustos, después de 23 días en órbita.

Yuri Gagarin en la portada de la revista "Time"

Entretanto, comenzó la presencia humana en el espacio. El 12 de abril de 1961, la nave Vostok 1 fue lanzada al espacio exterior con un viajero, el piloto soviético Yuri Gagarin, el primer ser humano en dar una órbita al planeta y percatarse de que "la Tierra es azul", según sus palabras desde el espacio. Aquel vuelo de hora y media de duración fue totalmente automático y no estuvo exento de peligro ya que la cápsula no pudo desprenderse de la nave y corrió el peligro de quemarse en la reentrada a la atmósfera. Gagarin descendió saliendo de la cápsula y usando un paracaídas, salvando así la vida.

La misión Vostok consistió en un total de 6 vuelos, todos ellos tripulados. En el último, una mujer, Valentina Tereshkova, fue la primera fémina en viajar al espacio exterior.

La Unión Soviética tuvo más éxitos que los EE UU en esta fase de la carrera espacial, pero el duelo se equilibró con la llegada a la Luna de los americanos en julio de 1969. Yuri Gagarin, el héroe del primer vuelo tripulado, no llegó a conocer este hecho porque cuatro meses antes murió víctima de un accidente de aviación pilotando un caza en las cercanías de Moscú, cuando contaba con 34 años de edad.

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