Google+ Aislado en este planeta: Iberia, 90 años

lunes, 25 de diciembre de 2017

Iberia, 90 años

En 1927 surge en España una compañía aérea con el nombre de Iberia a la que se le concede la explotación de la línea Madrid-Barcelona. El primer vuelo de la nueva empresa tuvo lugar un 14 de diciembre, hace 90 años.

Se programaron dos vuelos en aquel día que harían el trayecto partiendo de cada una de las ciudades. El protocolo había establecido que, durante el aterrizaje del vuelo procedente de El Prat y el despegue de otro desde el aeródromo de Cuatro Vientos hacia la capital catalana, Alfonso XIII inaugurara aquel puente aéreo. Pero el mal tiempo se interpuso en los planes. Una tormenta obligó al avión de Barcelona a un aterrizaje de emergencia cerca de Almazán, provocando un retraso de dos horas. A pesar de aquel incidente, ese día quedó establecida la primera línea aérea del país.

El primer avión de Iberia en 1927

La flota inicial de Iberia estaba constituida por tres Rorhbach Roland de fabricación alemana. Eran aviones trimotor que volaban a 170 Km/hora, con capacidad para 10 pasajeros y 2 tripulantes y disponían de asientos de mimbre. El trayecto entre ambas ciudades tardaba tres horas y media y la tarifa era de 163 pesetas, un dineral para la época.

El fundador y primer presidente de Iberia fue el empresario vizcaíno Horacio Echevarrieta quien durante la dictadura de Primo de Rivera, se asoció con la alemana Lufthansa para crear una compañía con pretensiones de dominar el transporte aéreo en España. Pero fue el mismo directorio militar quien en 1929, creó CLASSA, un monopolio en el que Iberia tuvo que participar como accionista, pero quedó inactiva como operador durante casi un decenio. Durante ese tiempo comienza el despegue del tráfico aéreo de España con la explotación de otras líneas entre ciudades como Madrid, Sevilla y Lisboa. También se inició la primera línea internacional uniendo los aeródromos de Madrid y Biarritz. En mayo de 1930 CLASSA inauguró la línea a Canarias con un avión Ford, el primero que incorporaba la radio a bordo.

La llegada de la Segunda República cambió de nuevo el panorama con la aparición de LAPE, (Líneas Aéreas Postales Españolas) que sustituyó a CLASSA. Esta compañía se afilió a la Asociación de Compañías Aéreas Europeas, antecesora de la actual IATA y estableció una línea a Burdeos y París, siendo la primera compañía no francesa a la que se concedieron derechos de tráfico en un tramo interior de Francia. En 1933 se estableció la línea Madrid-Casablanca-Las Palmas, y ese mismo año se inauguró el aeropuerto de Madrid-Barajas. En agosto de 1934, comenzó a operar la línea Madrid-Valencia.

Douglas DC-4, un mito de los años 40

Todo esto pertenece a una época que podemos considerar "heróica" pues volar era entonces una ventura peligrosa con medios muy precarios. En el primer puente aéreo se contaba con varios aeródromos auxiliares, diseminados entre Madrid y Barcelona que podían ser utilizados en caso de emergencia y que de hecho se utilizaron en el primer vuelo. La travesía se realizaba a baja altitud y era visual, serpenteando entre montañas y guiándose por las vías del tren, los ríos y las poblaciones que se divisan a vista de pájaro. Los sistemas de presurización y climatización no existían y los pasajeros pasaban las más de tres horas de viaje bien abrigados, dentro de una estructura de madera y metal. La seguridad requería coordinación con varios puntos de tierra, pero sin disponer de radio a bordo. Los telegrafistas se comunicaban tres veces a la hora para pedir información meteorológica e incluso, en Daroca, a mitad de camino, una hoguera encendida en el observatorio meteorológico, servía de orientación a los pilotos.

Iberia recobra su nombre y su actividad en 1937, durante la Guerra Civil, dentro del bando nacional y de inmediato se retoman los contactos con Alemania tanto por razones militares como para el establecimiento de acuerdos comerciales para desarrollar los servicios aéreos en la zona nacional. La compañía española inicia su actividad con base en Salamanca, inaugurando en agosto la primera ruta de Iberia enlazando Vitoria, Burgos, Salamanca, Cáceres, Sevilla,y Tetuán, y una segunda entre Santiago de Compostela, Valladolid y Salamanca.

Terminada la Guerra Civil, Iberia retoma su expansión con el vuelo Madrid-Lisboa. Después siguieron los destinos de Londres y París. En 1944, Iberia fue nacionalizada pasando a pertenecer al INI y en 1946 se convierte en la primera aerolínea en volar entre Europa y América del Sur, estableciendo un itinerario entre Madrid y Buenos Aires, con escalas en Villa Cisneros, Natal y Río de Janeiro utilizando aparatos Douglas DC-4. Seguirían después los vuelos a Nueva York sin escalas, con un avión Lockheed Constellation que se iniciaron en 1954. La época moderna comienza con la aparición de los aviones a reacción. El revolucionario Douglas DC-8 y el Caravelle, de origen francés, preceden al Boeing 747, el mítico "Jumbo" con capacidad para más de 400 pasajeros y una velocidad de 1.000 km/hora, que se incorporó a la flota en 1970.

Azafatas de Iberia en los años 50

En los tiempos recientes todo fue más deprisa. Muchos modelos de avión del catálogo mundial, McDonnell Douglas MD-87, Airbus 320, Airbus 340 y Boeing 757 se incorporaron a la flota a comienzos de los 90. Además, la expansión de Iberia a gran parte del globo terrestre, principalmente a Europa y América propiciada por la expansión del turismo a España, llevan a Iberia hacia nuevas estrategias como la modernización de la flota y la entrada de la compañía en el capital de Aerolíneas Argentinas, en la venezolana Viasa y en la chilena Ladeco, movimientos que se saldaron con poco éxito. A esto se añadió la crisis de mercados por la Guerra del Golfo de 1991 que puso a Iberia contra las cuerdas, llegando a una bancarrota técnica en 1994. En el consiguiente reajuste con cambios en la cúpula dirigente, reducciones de personal y ajustes de costes, además de inyecciones de capital estatal, se consiguió salvar la compañía. Pero quedó en evidencia la necesidad de privatizar la empresa y acudir a fusiones internacionales.

En 1999 pasó a formar parte de la alianza Oneworld, junto con las aerolíneas American Airlines y British Airways. Con esta última se fusionó en 2011 creando una nueva sociedad, IAG (International Airlines Group), propietaria de British Airways e Iberia. El año 2001 marcó también un antes y un después en la historia de la compañía. Con su salida a bolsa en abril de ese año, culminaba el proceso de privatización de la empresa y volvía al ámbito privado, en el que nació, aunque fuera pública la mayor parte de su historia. Al año siguiente pasa a formar parte del Ibex 35, en el que cotizó hasta 2011 por su fusión con British Airways.

Aviones en la terminal de Barajas

La apuesta clara por la compra de modelos Airbus, la privatización y la posterior entrada en IAG, marcarían su historia reciente. En la actualidad, nuevos retos jalonan el camino hacia el futuro y pasan por consolidar nuevas rutas, mantener la rentabilidad en el mundo del low cost, superar nuevos recortes de personal y continuar siendo la compañía más puntual del mundo. Desde sus inicios han cambiado muchas cosas, casi todas se puede decir, pero como hace 90 años, sigue habiendo factores imponderables y una tormenta inoportuna puede echar por tierra el mejor plan de vuelo. Buena gestión y suerte para otros nueve lustros.

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